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¿Cómo se coloca un implante dental?

En los últimos años, los implantes dentales se han convertido en una de las opciones más populares para reemplazar dientes perdidos. Por eso, estar bien informado sobre como es el proceso para colocar un implante dental es muy importante, ya que te va a permitir valorar con más criterio esta alternativa de tratamiento junto a tu dentista.

Aspectos necesarios por los que queremos empezar. En primer lugar, debes saber que la implantología dental es una especialidad de la odontología. Consiste en reemplazar uno o varios dientes mediante la colocación de un implante en el hueso maxilar o mandibular. En segundo lugar, que un implante dental es una pieza generalmente de titanio que se inserta en el hueso maxilar para reemplazar la raíz de un diente perdido.

Veremos paso a paso como se coloca un implante dental de la mejor forma posible y evitando en todo momento el dolor al paciente.

La colocación de un implante dental requiere de un proceso que habitualmente dura entre 3 y 6 meses. Durante este tiempo los implantes deben integrarse con el hueso de la mandíbula para garantizar una sujeción segura.

Es importante destacar que cuando se trata de un implante dental de alta calidad y son colocados por un experto en implantología el riesgo de rechazo de un implante dental es menor al 2%.

1. Evaluación y planificación

El primer paso antes de colocar un implante dental es realizar una evaluación exhaustiva al paciente.

No todas las personas son candidatas para colocar un implante dental. Es necesario tener una buena salud bucal, una buena densidad ósea y tener suficiente espacio en la boca.

Además, se deben cumplir las siguientes condiciones:

• Estar sano o no presentar enfermedades activas que afecten la salud bucal o la cicatrización de las heridas.
• No sufrir problemas de salud que puedan afectar la integración del implante con el hueso.
• No tener hábitos perjudiciales para la salud oral, como fumar.
• Gozar de una buena higiene bucal.

Si no hay problemas previos, el odontólogo examinará la salud bucodental del paciente y realizará un estudio radiográfico para evaluar la densidad ósea y la anatomía de la boca. Con esta información podrá planificar la colocación del implante dental.

2. Anestesia local

Antes de comenzar el tratamiento, se aplicará anestesia local para adormecer la zona donde se colocará el implante. Esto asegurará que el paciente no sienta dolor durante el procedimiento.

3. Preparación de la zona de colocación del implante

Una vez que el paciente está anestesiado, el odontólogo realizará una incisión en la encía para exponer el hueso. Luego, se preparará el lugar donde se colocará el implante mediante la perforación de un pequeño orificio en el hueso.

4. Colocación del implante

Lista la zona, se colocará el implante en el orificio del hueso y se suturará la encía para cubrir el implante.

5. Cicatrización y osteointegración

Después de la colocación del implante, el proceso de cicatrización y osteointegración es crucial para el éxito del implante dental. Durante este tiempo, es importante seguir al pie de la letra las instrucciones del odontólogo y sus consejos sobre los cuidados posteriores a la cirugía. El objetivo es asegurarse de que el implante se integra correctamente en el hueso.

Los primeros días después del procedimiento, el paciente puede experimentar cierta incomodidad e hinchazón en la zona donde se colocó el implante. Es normal sentir un poco de dolor, pero se pueden recetar analgésicos para aliviar el malestar.

A lo largo del proceso de osteointegración, hay que mantener una buena higiene bucal. El paciente debe cepillarse los dientes y usar hilo dental regularmente para evitar infecciones y asegurar que la zona del implante esté limpia.

El odontólogo programará citas de seguimiento para verificar el proceso de cicatrización y osteointegración. Si todo va bien y no hay complicaciones, el siguiente paso será la colocación de la prótesis dental.

6. Colocación de la prótesis dental

Cuando el implante se ha integrado completamente con el hueso, se podrá colocar la prótesis dental sobre él. La prótesis dental puede ser una corona, un puente o una dentadura, dependiendo del número de dientes que se deben reemplazar, y se fijará sobre el implante de tal manera que se adapte perfectamente a la boca del paciente.

En esta fase se realizarán los ajustes necesarios para asegurar que la prótesis dental tenga una apariencia natural y cómoda.

7. Mantenimiento y cuidado de los implantes dentales

Después de colocar la prótesis dental, es importante seguir cuidando el implante dental para asegurar su buen estado a largo plazo. El paciente debe cepillarse los dientes y usar hilo dental regularmente para mantener una buena higiene bucal.

Además, es importante visitar regularmente la clínica de confianza para realizar revisiones y limpiezas profesionales. El odontólogo puede detectar problemas temprano y tratarlos antes de que se conviertan en problemas mayores.

Colocar un implante dental es un proceso que requiere tiempo y paciencia, pero puede ser una excelente opción para reemplazar dientes perdidos.

¿Duele la colocación?

No, la colocación de un implante no debe ser nunca dolorosa. Gracias a los anestésicos locales, la cirugía de colocación de implantes dentales no duele. Sin embargo, dependiendo del grado de dificultad del procedimiento, el postoperatorio puede ser más o menos molesto.

Tipos de colocación de implantes dentales.

A veces, si las características de la boca del paciente nos lo permiten, los implantes dentales se pueden colocar de manera transmucosa. Es decir, sin tener que abrir la encía y suturarla. Esto significa que, desde fuera, se vería una pequeña pieza de metal, que es el tapón de cierre o de cicatrización del implante, que serviría para cerrar la propia herida. En estos casos, las cirugías son aún más cortas y sencillas, y las molestias son aún menores.

Implantes dentales de carga inmediata.

Se dice que se realiza la carga inmediata de un implante cuando se coloca una corona funcional sobre el implante en las primeras 48 horas tras su colocación. Esto se podrá hacer en casos específicos en los que el hueso y las características propias de la boca del paciente nos lo permitan.

Implantes dentales de carga diferida.

La carga diferida de un implante es la que se realiza cuando la osteointegración del implante ya ha ocurrido, es decir, unos 2 o 3 meses después de su colocación. Suele ser lo más habitual.

Escáner dental para implantes.

Cuanta más información se tenga antes de realizar una intervención, más probabilidades hay de que salga bien. Por eso, antes de realizar una colocación de implantes dentales, lo habitual en la actualidad es realizar un escáner de la boca del paciente.

Entendemos que sólo con un escáner se puede planificar adecuadamente un tratamiento de este tipo, estableciendo previamente el tamaño y la inclinación óptimos o, incluso, si no es viable la colocación de uno o varios implantes en las condiciones actuales y hay que realizar algún tratamiento previo.

Colocación de hueso en implantes dentales.

En ocasiones, si el hueso es muy estrecho, muy corto o muy frágil, es posible que sea necesaria la colocación de hueso. Este puede ser sintético, de origen animal o del propio paciente. Será el profesional el que deba elegir qué tipo de hueso usar en cada caso, ya que sus características y comportamiento a largo plazo varían de unos a otros.

Colocación de membrana en implantes dentales.

Una membrana es un material, habitualmente de origen animal, que actúa como un colador, para propiciar que las células que lleguen al implante sean únicamente aquellas encargadas de formar hueso. Es relativamente normal que en el proceso de colocación de un implante dental se decida colocar membrana para mejorar el pronóstico del implante.

Uso del plasma (PRGF) en la colocación de implantes dentales.

El Plasma Rico en Factores de Crecimiento, o PRGF, es una sustancia que se aísla a partir de la sangre del propio paciente. Se puede usar de varias maneras para mejorar el pronóstico de las cirugías: por un lado, mejora sustancialmente el post operatorio quirúrgico, favoreciendo la cicatrización de los tejidos blandos y disminuyendo el dolor tras el procedimiento quirúrgico. Además, es posible fabricar membranas con las células del paciente, lo que mejora, aún más, el pronóstico quirúrgico.