¿Por qué salen llagas en la boca?
Que aparezcan llagas en la boca es una de las patologías bucodentales más comunes con las que nos encontramos. Conocidas también como úlceras o aftas bucales, esta afección, a pesar de no considerarse un problema grave, son muy molestas para quienes la padecen.
Al paciente le resulta bastante incómodo hablar sobre este tema, por ello, os ampliamos con información válida cómo curar llagas en la boca y cuáles son sus causas, para que así puedas prevenirlas.
Seguramente alguna vez habrás experimentado el dolor de una llaga en alguna parte de tu boca. Las llagas, o también conocidas como aftas, son pequeñas úlceras de unos 5 milímetros que aparecen tanto en la boca como en la encía y lengua, y que causan grandes molestias y dolor, incluso pueden dificultar acciones como comer, hablar o lavarse los dientes.
Las llagas (úlceras) y la inflamación bucal varían en su aspecto y tamaño y pueden afectar a cualquier zona de la boca, incluyendo los labios.
Se puede producir hinchazón y enrojecimiento de la mucosa de la boca o úlceras dolorosas aisladas. Una úlcera es una llaga que provoca un orificio en la mucosa oral cuando se rompe la capa celular más superficial. Muchas úlceras aparecen de color rojo, pero algunas son blancas debido al acúmulo de células muertas y restos de comida en el interior de la parte central. Las ampollas son llagas que están sobreelevadas y se llenan de líquido transparente (se denominan vesículas o bullas, dependiendo del tamaño). En raras ocasiones, la boca parece normal, a pesar de que el paciente tiene síntomas de boca inflamada (síndrome de ardor de boca).
Las úlceras benignas (no cancerosas) generalmente son dolorosas hasta que cicatrizan. El dolor dificulta la alimentación lo que, a veces, lleva a la deshidratación y la desnutrición.
Tipos de llagas en la boca
Hay varios tipos de llagas o aftas. No hay que confundirlas con lesiones bucales como lo son la leucoplasia (relacionada con el hábito de fumar, es una placa espesa y blanquecina que aparece en el interior de las encías, la lengua o la mejilla) o la candidiasis, que es una infección causada por un hongo que aparece en las superficies húmedas de la boca.
• lengua: estas lesiones ulcerosas suelen ser ovaladas o redondas, presentan un color blanquecino y no son contagiosas, pero sí dolorosas.
• boca: son úlceras de un tamaño menor que se encuentra en el interior de la boca. Se caracterizan por ser grises con los bordes rojos.
• labio: en esta zona aparecen aftas de un mayor tamaño, superando los 10 mm de diámetro, pueden llegar a estar durante varias semanas e incluso meses.
• encía: las llagas tienen un aspecto similar a un corte, pueden tener pequeñas manchas blancas en el centro o ser muy rojas.
Causas de la inflamación en la boca
Hay muchos tipos y causas de llagas en la boca. Pueden estar producidas por una infección, una enfermedad generalizada (sistémica), un irritante físico o químico, o una reacción alérgica. La causa es desconocida. En general, dado que la secreción fisiológica de saliva ayuda a proteger el revestimiento de la boca, cualquier trastorno o situación que disminuya la producción de saliva favorece la aparición de lesiones bucales.
Las causas más comunes de llagas en la boca son:
• La estomatitis aftosa recidivante (aftas).
• Infecciones víricas (en especial por herpes simple y herpes zóster).
• Otras infecciones (causadas por hongos o bacterias).
• Heridas o irritaciones producida por alimentos, aparatos de ortodoncia o sustancias químicas.
• Consumo de tabaco.
• Fármacos (en particular quimioterápicos) y radioterapia.
• Trastornos sistémicos.
Infecciones víricas
Los virus son la causa infecciosa más frecuente de llagas en la boca. El herpes labial y, con menor frecuencia, las úlceras del paladar causadas por el virus del herpes simple son quizás los más conocidos. Sin embargo, muchos otros virus pueden causar llagas en la boca. La varicela-zóster, el virus responsable de la varicela así como de las lesiones cutáneas dolorosas denominadas herpes, puede causar múltiples llagas en un lado de la boca. Estas son el resultado de un brote del virus, que al igual que el virus del herpes simple, nunca desaparece del organismo. De vez en cuando, el dolor permanece en la boca durante meses o años después de que las llagas hayan cicatrizado, o incluso puede existir dolor permanente.
Otras infecciones
Una infección bacteriana puede causar úlceras e inflamación de la boca. Las infecciones pueden ser causadas por un crecimiento excesivo de microorganismos que normalmente están presentes en la boca o por microorganismos recientemente introducidos, como las bacterias que causan la sífilis o la gonorrea. Las infecciones bacterianas de las piezas dentales o de las encías se pueden propagar hasta formar una bolsa llena de pus (absceso) o causar una inflamación menos localizada (celulitis).
La sífilis puede producir lesiones indoloras y rojizas (chancro) que se desarrollan en la boca o en los labios durante las etapas precoces de la infección. La lesión generalmente cicatriza después de varias semanas. De 4 a 10 semanas más tarde, si el paciente con sífilis no ha recibido tratamiento, se puede formar un área blanquecina (placa mucosa) en el labio o en el interior de la boca. Tanto el chancro como la placa mucosa son altamente contagiosos y los besos pueden transmitir la enfermedad durante estos periodos. La sífilis, en etapas tardías, puede presentarse con una úlcera profunda (goma) en la lengua y el paladar. En esta fase, la enfermedad no es contagiosa.
El hongo Cándida Álbicans es un habitante normal de la boca. Sin embargo, puede crecer en exceso en pacientes que han tomado antibióticos o corticoesteroides o que tienen un sistema inmunitario débil, como los enfermos con SIDA. Cándida puede causar manchas blanquecinas similares al queso que destruyen la capa superior de la mucosa (candidiasis oral) cuando se desprenden. A veces solo aparecen lesiones rojas planas.
Lesión o irritación
Cualquier tipo de lesión o traumatismo en la boca, por ejemplo, cuando se muerde accidentalmente el interior de la mejilla o se producen arañazos por filos de las piezas dentarias, piezas rotas o dentaduras mal ajustadas, puede producir ampollas (vesículas o bullas) o formar úlceras. Por lo general, la superficie de una ampolla se rompe rápidamente, formando una úlcera.
Muchos alimentos y productos químicos pueden ser irritantes o provocar un tipo de reacción alérgica, causando llagas en la boca. Los alimentos ácidos, los aditivos con sabor a canela o los astringentes pueden ser especialmente irritantes así como algunos ingredientes que forman parte de sustancias habituales, como la pasta dentífrica, el enjuague bucal, los caramelos y las gomas de mascar.
Los aparatos de ortodoncia también pueden causar heridas en los primeros días hasta que la mucosa se “acostumbra” y genera una película protectora que hace que no se provoquen heridas.
Tabaco
El consumo de tabaco puede causar llagas en la boca. Las llagas aparecen, muy probablemente, como resultado de la exposición a agentes irritantes, tóxicos y carcinógenos que se encuentran de forma natural en el tabaco, pero también pueden ser el resultado de sus efectos desecantes sobre el revestimiento de la boca, el aumento de la temperatura, los cambios en la acidez bucal o la disminución de la resistencia a las infecciones víricas, bacterianas y por hongos.
Fármacos y radioterapia
Los medicamentos más comunes en causar úlceras bucales son ciertos fármacos antineoplásicos (usados en quimioterapia). La radioterapia también es una causa común de úlceras bucales. Los fármacos que contienen oro (que se habían empleado en el pasado para tratar la artritis reumatoide y algunas otras enfermedades autoinmunitarias), pueden causar llagas en la boca, pero rara vez se utilizan porque en la actualidad se comercializan otros fármacos más inocuos y más eficaces. En raras ocasiones, se pueden producir úlceras bucales después de tomar antibióticos.
Trastornos sistémicos
Muchas enfermedades afectan a la boca, junto con otras partes del cuerpo.
La enfermedad de Behçet, un proceso inflamatorio que afecta a muchos órganos, incluyendo los ojos, los genitales, la piel, las articulaciones, los vasos sanguíneos, el cerebro y el tracto gastrointestinal, puede causar úlceras orales dolorosas y recidivantes.
El síndrome de Stevens-Johnson, un tipo de reacción alérgica, causa ampollas en la piel y úlceras en la boca.
Algunos pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal también desarrollan úlceras en la boca.
Las personas afectadas por una enfermedad celíaca grave, que está producida por una intolerancia al gluten (un componente del trigo y algunos otros cereales), a menudo desarrollan úlceras en la boca.
El liquen plano, una enfermedad cutánea, en raras ocasiones puede causar úlceras bucales, aunque la mayoría de las veces estas lesiones no son tan incómodas como las de la piel.
El pénfigo vulgar y el penfigoide ampolloso, ambas enfermedades de la piel, también pueden provocar la formación de ampollas en la boca.
Las deficiencias nutricionales de hierro, niacina (vitamina B3), vitamina B6, vitamina B12, y vitamina C también pueden causar llagas en la boca.
Evaluación de las llagas e inflamación en la boca
No todas las llagas bucales requieren una evaluación inmediata por un médico. La siguiente información puede ser útil a la hora de decidir cuándo es necesaria la valoración por parte de un médico, así como para saber qué puede esperarse durante esa valoración.
Signos de alarma
En las personas con lesiones en la boca, ciertos síntomas y características son motivo de preocupación por sugerir la existencia de trastornos sistémicos. Entre estos factores se incluyen los siguientes
• Fiebre.
• Ampollas en la piel.
• Inflamación ocular.
• Cualquier llaga en una persona con un sistema inmunitario debilitado (como las personas con infección por VIH).
Cuándo acudir al médico
Las personas con signos de alarma deben ver a un médico de inmediato. Si no están presentes los síntomas de alarma, pero existe intenso dolor, malestar general, y/o problemas para comer se debe consultar con un médico en un margen de días. Cualquier paciente con una llaga que dure más de 10 días debe ser examinado por un dentista o un médico para asegurarse de que no se trata de una llaga maligna o precancerosa.
Actuación del médico
En primer lugar, el médico pregunta acerca de los síntomas del paciente y su historial médico. El médico pregunta al paciente sobre el consumo o exposición a alimentos, fármacos u otras sustancias (como el tabaco, productos químicos, pasta de dientes, enjuagues bucales, metales, gases o polvo). El médico necesita conocer cualquier trastorno que podría causar úlceras bucales (como el herpes simple, la enfermedad de Behçet o la enfermedad inflamatoria intestinal), cualquier factor de riesgo de úlceras en la boca (como un sistema inmunitario debilitado, el cáncer o la infección por VIH), y la historia sexual del paciente.
A continuación, realiza una exploración física. Inspecciona la boca y toma nota de la ubicación y naturaleza de cualquier llaga. Posteriormente, realiza un examen general para buscar signos de enfermedades sistémicas que puedan afectar a la boca. Examina la piel, los ojos y los genitales para detectar heridas, ampollas o erupciones cutáneas.
Los antecedentes clínicos y la exploración física a menudo sugieren una causa de las llagas bucales y las pruebas que pueden ser necesarias.
Pruebas complementarias
A veces, cultivos, análisis de sangre o biopsia
La necesidad de realizar pruebas complementarias depende de los antecedentes clínicos y la exploración física, en particular si hay signos de alarma. Las personas afectadas por un breve episodio de llagas en la boca y sin síntomas o factores de riesgo de enfermedad sistémica, probablemente no necesiten ninguna prueba complementaria. En aquellos con varios episodios de llagas en la boca, se realizan cultivos para virus y bacterias y análisis de sangre. En llagas persistentes sin una causa obvia se puede realizar una biopsia.
La eliminación paulatina de alimentos de la dieta o el cambio de la marca de la pasta de dientes, el chicle o el enjuague bucal pueden ser útiles para determinar si un determinado alimento o producto para el cuidado de la boca está causando las úlceras.
Llagas en la boca. Tratamiento
No existe una terapia específica para esta afección, el tratamiento que se usa consiste en reducir la inflamación y aliviar el dolor en la medida de lo posible.
Se recomienda no utilizar enjuagues que tengan alcohol ya que la herida podría empeorar. En su lugar, se puede utilizar agua salada. Con este método, las llagas cicatrizarán entre una y dos semanas. También es recomendable la aplicación local con bastoncillos de algodón humedecidos en agua oxigenada.
Aplicarte hielo en las llagas dejando que los trozos del mismo hielo se disuelvan, ayudará a su tratamiento. Existe también la posibilidad de cauterizar la llaga, usando una sustancia química o un instrumento para destruir el tejido. Hasta que las úlceras no se hayan curado se deberían evitar las comidas muy condimentadas y que sean ácidas, como algunas frutas.
Llagas en la boca, ¿Cómo prevenirlo?
Es importante tener una buena higiene bucodental, usando cepillos suaves y procurar reponerlos con cierta regularidad.
Llevar una dieta equilibrada ingiriendo alimentos que aporten niveles adecuados de vitamina B, zinc y hierro.
Para prevenir la aparición de las aftas, especialmente en las personas que las padecen muy a menudo, se recomienda evitar los alimentos picantes, ásperos o que estén muy calientes.
• Una úlcera en la boca que permanece durante más de 10 días debe ser examinada por un médico o un dentista.
• Las llagas en la boca aisladas en personas que no presenta otros síntomas o factores de riesgo para una enfermedad sistémica generalmente están producidas por una infección vírica o por una estomatitis aftosa recurrente.
• La presencia de síntomas fuera de la boca, de una erupción o de ambas cosas sugieren la necesidad de buscar una evaluación de forma más rápida.



