periimplantitis
¿Qué es la periimplantitis?
Mucha gente cree que los implantes dentales son para toda la vida. Y esto es cierto, pero para ello deben tener los mismos cuidados que los dientes. Cuando los implantes se “infectan” por las bacterias de la boca, es cuando se produce la periimplantitis.
Primero debes saber que se trata de una infección que se produce en la cavidad bucal: afecta tanto a la encía como al soporte óseo del implante.
La sintomatología es muy similar a la periodontitis (piorrea) aunque solo afecta a los implantes dentales.
Existen dos tipos de infecciones periimplantarias.
Mucositis periimplantaria: se produce cuando hay una inflamación de los tejidos blandos y mucosas que rodean al implante, pero sin que llegue a afectar al hueso. Éste es el estado inicial de la infección y, de no corregirse a tiempo, puede agravarse y progresar.
Los últimos estudios profesionales al respecto destacan que, alrededor del 20% de la población con implantes tienen riesgo de parecer periimplantitis, pero, al igual que con la gingivitis, si se aplica el tratamiento adecuado y, sobre todo, si se diagnostica a tiempo, no debe suponer demasiadas molestias ya que es un problema transitorio y que se puede curar.
Periimplantitis: se produce una inflamación de los tejidos existentes alrededor de la raíz y la corona del implante. Produce una pérdida de hueso que es grave, porque pone en peligro la osteointegración o fijación del implante al hueso de la encía.
Diagnóstico de una periimplantitis.
Los criterios clínicos que determinan el diagnóstico de una periimplantitis son los siguientes:
- Enrojecimiento de la mucosa que rodea el implante.
- Sangrado y o superación del sondaje realizado para colocar el implante.
- Constatación mediante una radiografía de que se ha producido una pérdida ósea en el hueso de soporte.
- Dolor a la percusión.
- Movilidad del implante.
A la pregunta que se plantean mucho sobre si duele la periimplantitis o no, lo cierto es que dependerá de cada caso. Los más leves probablemente solo sientan molestias al comer o apretar los dientes, pero un caso avanzado con una intensa infección sí que podría suponer de dolor.
Lo más importante a tener en cuenta es que, si te han colocado un implante, acudas a todas las revisiones pautadas por el especialista para asegurar la correcta evolución del mismo. Y, ante cualquier síntoma que puedas notar, no esperes. En estos casos siempre la mejor solución es una buena prevención.
En el momento que sientas que tienes uno o varios de los síntomas anteriormente descritos, te recomendamos que pidas cita con tu implantólogo para hacerte una revisión. En Bilbao hay muchos especialistas, y aunque nuestra consulta es sólo de ortodoncia, colaboramos con algunos de los mejores especialistas de implantes. Recuerda que solo un profesional cualificado te hará un diagnóstico certero y, además, él mejor que nadie sabrá el tratamiento a realizar, así como los consejos y recomendaciones a seguir para que evites volver a padecer este problema de cara a futuro.
Causas de la periimplantitis.
Existen diversos factores que pueden derivar en la aparición de periimplantitis. Algunos son ajenos al paciente y otros derivan de su estado de salud o son consecuencia de otras enfermedades. Las principales causas son:
- Enfermedades periodontales previas: hay perfiles de pacientes con tendencia al desarrollo de enfermedades periodontales por causas incluso ajenas a sus hábitos de higiene: la estructura y morfología de sus dientes pueden propiciar la acumulación de placa. Si eras propenso al desarrollo de problemas gingivales antes de colocarte los implantes, tienes un mayor porcentaje de parecer periimplantitis. En este caso, es muy recomendable extremar la limpieza y el cuidado de tu boca en todo momento.
- Mala o insuficiente higiene bucal: ésta es una de las cuestiones que más influye en la aparición de la periimplantitis, como pasa con el resto de infecciones gingivales. Para evitarla, lo más importante es mantener una buena higiene diaria, cepillarse correctamente usando incluso productos y herramientas especiales para personas implantadas y acompañarla de un tratamiento de profilaxis en una clínica dental cada 4 o 6 meses. Como ya sabes, la prevención es la mejor forma de mantener a raya cualquier tipo de infección en la cavidad bucal.
- Exceso en el consumo de alcohol y tabaquismo: estos hábitos son otro de los principales factores que multiplican la proliferación de infecciones en la boca.
- Inadecuada colocación del implante: siempre te aconsejamos que acudas a un experto a la hora de realizarte cualquier tratamiento dental que requiera un mínimo de complejidad. Seguir esta pauta es fundamental, ya que, una mala colocación del implante es un importantísimo factor de riesgo para la aparición de periimplantitis. La única forma de estar a salvo de esta cuestión es instalarte siempre implantes dentales de primera calidad y tener muy en cuenta la especialización del implantólogo en cuyas manos te pones.
- La diabetes: esta enfermedad influye muchísimo en la aparición de periimplantitis. Las lesiones en el hueso que rodea a los implantes que producen las bacterias de la infección no se regeneran igual en los pacientes con esta enfermad debido a sus altos niveles de glucosa en sangre. Por ello, es muy común que un alto porcentaje de las personas con problemas de periimplantitis sean diabéticas. Para evitar este problema, si tienes esta enfermedad y estás implantando, extremar el control de los niveles de glucosa es fundamental.
¿Cuál es el tratamiento de la periimplantitis?
Dependiendo del avance de la enfermedad periimplantar de cada paciente, se requerirá el uso de tratamientos médicos (antibióticos, antiinflamatorios) o bien se tendrá que añadir además tratamientos quirúrgicos.
- Periimplantitis: tratamiento antibiótico.
Lo habitual es que el odontólogo prescriba al paciente un antibiótico para tomar por vía oral, similar a los que se prescriben en pacientes con periodontitis como la amoxicilina o el metronidazol. En casos más avanzados de periimplantitis, es posible que el especialista opte por aplicar además el antibiótico por vía tópica (en la zona del implante).
- Periimplantitis: tratamiento quirúrgico.
Si al realizar el estudio completo del paciente con problemas periimplantares se observa que hay afectación ósea, es probable que requiera de una intervención quirúrgica para resolverlo como:
- Una cirugía de acceso en la que simplemente se accede a la zona afectada para limpiarla en profundidad.
- Además de la anterior, una cirugía para reducir las bolsas periimplantarias a base de resecciones en los tejidos blandos o hueso.
- Si el paciente lo requiere, se procede además a una regeneración del hueso, normalmente con injertos.
Consejos para prevenir la periimplantitis.
Aunque no existen unas pautas definitivas que erradiquen la posibilidad de que aparezca la periimplantitis, sí que hay unos consejos que reducen su aparición a la mínima expresión. Son los siguientes:
- Cuida al máximo tu higiene dental: cepillarse correctamente y usar enjuagues, junto al hilo dental, son las principales rutinas a seguir en casa diariamente para evitar esta enfermedad.
- Evita el consumo de tabaco y alcohol: acaba con los malos hábitos o redúcelos a la mínima expresión. Como te hemos comentado ya, está más que demostrado por los expertos que los fumadores son más propensos a padecer periimplantitis. El humo del tabaco produce irritación en los tejidos, disminuye el aporte sanguíneo, retrasa la cicatrización y aumenta el riesgo de infección. También el alcohol es un gran amigo de la aparición de placa bacteriana y, con ella, las enfermedades infecciosas.
- Programa limpiezas bucodentales: es importantísimo que, de manera periódica, te hagas limpiezas profesionales. Acude siempre a una clínica especializada. Si las revisiones y limpiezas se hacen de la mano de un profesional, la proliferación de bacterias, sarro y demás elementos dañinos se retrasan enormemente.
- Elige un implantólogo experto: éste es el principal consejo que te vamos a dar siempre a la hora de colocarte implantes. En manos de un profesional especializado con años de experiencia, se reduce enormemente el riesgo de padecer periimplantitis por una mala colocación de los mismos. Y es que, es el implantólogo profesional quien evaluará si el hueso que soporta el implante reúne las condiciones necesarias para una correcta osteointegración. También es el responsable de practicar la mejor técnica de colocación de implantes en función de la morfología y necesidades de cada paciente, siempre tratando de evitar complicaciones posteriores.
Conclusiones.
En contra de la percepción general, existe una alta prevalencia de las enfermedades periimplantarias.
Es muy importante minimizar los factores de riesgo tales como el tabaco y el diseño de las prótesis, que afectan considerablemente al tratamiento de implantes.
Igualmente es importante los programas de mantenimiento de implantes y que estos sean ejecutados de forma rigurosa. Además hay que tener motivado al paciente en la importancia de los mismos y de su higiene dental.
No existe un consenso en cuanto al tratamiento de las enfermedades periimplantarias. No obstante las diferentes técnicas están demostrando ser efectivas como método paliativo para evitar la progresión de las enfermedades periimplantarias.



