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¿Cúando necesito ortodoncia?

Aunque exista la creencia de que la ortodoncia es para niños o adolescentes, no hay nada más lejos de la realidad. Es recomendable empezar a una edad temprana, pero nunca es tarde si queremos cuidar nuestra salud dental o los dientes apiñados. De hecho, la simplificación de los tratamientos gracias a la ortodoncia digital y el incremento de los tratamientos de ortodoncia invisible hacen que sea el momento de la ortodoncia de adultos. Así mismo, en los últimos años ha surgido el uso de la ortodoncia como una nueva moda en los jóvenes, que cada vez miran más por su estética y su aspecto “social”.

Pero ¿quién necesita ortodoncia realmente? ¿A qué edad empezar?. Tengo sobre 50 años, ¿ortodoncia sí o no? Estas y otras interrogantes las vamos a responder en este nuevo post de tratamientos sobre la ortodoncia.

La ortodoncia no tiene edad.

La ortodoncia es la rama especializada de la odontología se encarga de prevenir y corregir las maloclusiones, o alteraciones del alineamiento y oclusión (mordida). Sólo un ortodoncista cualificado es la persona indicada para determinar si se necesita un tratamiento de ortodoncia temprano o interceptivo y cuáles son los objetivos y resultados que se pueden conseguir en cada caso. El ortodoncista es el profesional de la salud preparado y formado para planificar aquél tratamiento más adecuado para cada paciente o alternativas posibles, para ver cuál es la mejor manera de proceder. La elección de brackets linguales, brackets metálicos, brackets estéticos u ortodoncia es simplemente el vehículo a través del cual llegar a esos objetivos.

Las maloclusiones se dan por los desajustes en la alineación de dientes inferiores y superiores, lo que causa problemas funcionales en la mordida, aparición de enfermedades bucales, desgastes e irregularidades y posibles causas de dolor y disfunción temporomandibular. Muchas de estas alteraciones pueden tener repercusión en la estructura morfológica de la cara al componer las arcadas dentarias y los huesos maxilares el tercio inferior facial y tener los labios soporte en los dientes.

Las estadísticas oficiales revelan que el 25% de los adultos con edades comprendidas entre 35 y 45 años necesitan ortodoncia. La maloclusión es una desviación de la normalidad que afecta aproximadamente el 90% de las personas. Un adulto puede necesitar ortodoncia cuando la alteración de la oclusión no ha sido debidamente tratada en la infancia o por la pérdida de alguna pieza dental que provoque la migración y desequilibrio en las arcadas dentales. Solo acudiendo a la clínica de ortodoncia especializada podrás obtener un diagnóstico fiable que responda a cómo saber si necesitas ortodoncia.

Aparte de lo mencionado hay que tener en cuenta el hecho de que un tratamiento de ortodoncia persigue ir más allá de los fines meramente estéticos. La implementación mejora notablemente la salud integral y el bienestar de los pacientes. Básicamente podemos decir que los beneficios que se derivan del tratamiento de ortodoncia son tres: mejorar las posibilidades de higiene y mantenimiento de la salud periodontal al alinear los dientes; mejorar la mordida y evitar desgastes y deterioro por mala oclusión; mejorar la estética de la sonrisa e integración de la posición de los dientes respecto a las estructuras duras y tejidos blandos craneofaciales.

Si te ronda la cabeza la idea de mejorar la posición de tus dientes y la salud general, sigue leyendo con atención porque te vamos a decir los síntomas indicadores de que necesitas algún tipo de tratamiento con odontólogos especializados en ortodoncia que intervengan en lo estrictamente necesario, conservando la salud y aquellos rasgos que son adecuados y modificando aquellas cosas que son beneficiosas para el paciente.

¿Cómo saber si necesito ortodoncia o “brackets”?

Para saber cuándo se necesita ortodoncia o no, debes en primer lugar saber cuáles son los problemas que esta especialidad odontológica se encarga de resolver. Veamos las principales:

Malposición de piezas dentales: cuando una o varias piezas no están en el lugar correcto en la alineación en la arcada dental, generalmente por falta de espacio, bien debido a un tamaño dentario grande, o a un tamaño pequeño de la arcada y termina afectando a la morfología de la mordida.

Alteración de la mordida: afecta a la función de masticación. Al respecto, existen varios tipos de trastornos en la mordida:

Sobremordida: los dientes superiores solapan o cubren completamente a los inferiores estableciendo un sobrecierre y un contacto traumático.
Mordida Cruzada: la arcada superior muerde por dentro de la inferior en su zona delantera (mordida Cruzada anterior) o en su zona trasera (mordida cruzada posterior)
Mordida abierta: ocurre cuando las arcadas dentales no se solapan de forma armónica entre sí y los dientes no se entrecruzan en la parte delantera y tienen un contacto excesivo en la parte posterior, generando una especie de vacío al morder donde generalmente se interpone la lengua de forma anómala.
◦ Maloclusión de Clase II o Clase III dependiendo de la disposición adelantada o retrasada de las arcadas dentarias.

Las alteraciones de la mordida en algunos casos pueden estar asociadas a problemas de disfunción y dolor del aparato masticatorio. Cuando no existe una articulación adecuada de las estructuras mandibulares suelen aparecer dolores leves, moderados o graves de tipo muscular y articulación que unen la mandíbula y cráneo, o ruidos, crujidos y bloqueos de la articulación de la mandíbula.

Apiñamiento o dientes torcidos: por lo general tiene que ver con la falta de espacio y termina afectando a la morfología de la mordida, a la estética (causando problemas estéticos que pueden influir en el bienestar y autoestima del paciente) y a la higiene dental. Su corrección es uno de los servicios de ortodoncia más demandados.
Diastemas: es la separación entre los dientes.

Muchas de estas alteraciones aparecen durante el crecimiento de las arcadas dentales y desarrollo de los Maxilares en niños y adolescentes, y tendrán menor repercusión cuanto más temprano sea su desarrollo.

¿Cuánto tiempo es necesario llevar brackets?

Cuando no tenemos la suerte de contar con una sonrisa perfecta, ya sea por problemas de alineación de los dientes o problemas de mordida, los brackets parecen ser el único tratamiento posible para alinear las piezas dentales.

Sin embargo, utilizar la ortodoncia suele ser un proceso estresante. Después de cada ajuste suele causar dolor de dientes, heridas causadas por los mismos brackets, dificultad para higienizar la boca correctamente, sin mencionar que estéticamente pueden ser muy incómodos.

Es por ello que, a la hora de comenzar el tratamiento con brackets, la primera pregunta que surge es ¿cuánto tiempo es necesario llevarlos? Todo el mundo quiere obtener los mejores resultados en el menor tiempo posible. Sin embargo, la duración del tratamiento depende de cada caso.

Así que, para poder responder todas estas dudas hemos preparado este post para analizar cuánto tiempo debe durar el tratamiento de la ortodoncia y los factores que lo determinan.

Primer paso: diagnosticar el caso.

Lo primero que hay que hacer es evaluar la gravedad del problema. Los especialistas suelen realizar radiografías y modelos de estudio para saber con exactitud cuál es la anomalía a tratar. De esta manera estas medidas de la estructura facial determinan cómo debe realizarse el tratamiento.

Factores que inciden en la duración del tratamiento.

El tipo de problema que sufra el paciente determina la duración del tratamiento. Corregir un problema de dientes apiñados es mucho más sencillo que un problema de oclusión o de mordida.

La edad de la persona también es un factor determinante, siendo mucho más sencillo corregir cualquier inconveniente a edades tempranas (niñez y pubertad) que en una persona adulta completamente desarrollada.

Esto se debe a que, en fase de crecimiento, los huesos son mucho más moldeables y por lo tanto más fácil de corregir en su desarrollo. En la edad adulta lleva mucho más tiempo modificar la posición de los dientes e incluso en los casos más severos sólo se consigue mediante cirugía.

¿El tratamiento será incómodo?

Los alambres interconectados son ajustados en cada visita, lo que ejerce una presión leve en los brackets o bandas para mover los dientes o la mandíbula, de manera gradual, a la posición deseada. Es posible que sientas un poco de dolor en tus dientes y mandíbula luego de cada visita, pero el malestar es breve. También recuerda que quizá sea necesario extraer algunos dientes para hacer espacio para los dientes que se van a mover con los brackets y para alinear de manera correcta la mandíbula.