Implantes cigomáticos. ¿Qué son?

Los implantes cigomáticos son aquellos que se colocan en la parte inferior del hueso del pómulo, también conocido como hueso cigomático o hueso malar. De ahí su nombre.

Tienen la gran ventaja de que son adecuados para pacientes que no disponen de hueso maxilar en cantidad o calidad suficiente.

Los implantes cigomáticos son una innovadora solución odontológica diseñada para restaurar la sonrisa y la funcionalidad en pacientes con reabsorción ósea severa en el hueso alveolar del maxilar superior. A diferencia de los implantes convencionales, los implantes cigomáticos son tornillos de titanio de mayor longitud diseñados específicamente para anclarse en el hueso cigomático o malar.

Dependiendo de la cantidad y calidad del hueso disponible, se pueden recomendar diferentes enfoques. Esto podría incluir la colocación de 2 implantes cigomáticos combinados con 2 o 4 implantes convencionales.

Los dientes superiores van anclados naturalmente al hueso maxilar. Y sobre este potente hueso se encuentra el hueso cigomático. Lo localizas fácilmente con tus dedos porque es el que da forma al pómulo.

Cuando no hay suficiente cantidad de hueso en el maxilar, es posible anclar el implante al hueso cigomático, que es muy fuerte.

De este modo se consigue una gran estabilidad en los implantes y que estos puedan resistir la presión que ejerces al masticar.

Todo esto hace que el sistema sea ideal para sostener mediante estos implantes prótesis implanto-soportadas, que son las dentaduras postizas.

Este tipo de implantes fue desarrollado hace más de veinte años por el padre de la implantología moderna, el Dr. Branemark, pero no ha sido hasta hace unos años que la tecnología ha permitido que se realicen de modo predecible y seguro.

Usos de los implantes zigomáticos.

Debido a su complejidad y a que son considerablemente invasivos, los tratamientos con implantes cigomáticos normalmente se reservan para rehabilitaciones completas de la arcada superior de pacientes con una pérdida de hueso extrema en el maxilar; normalmente, personas mayores que llevan muchos años sin dientes.

Con todo, el hueso del cigoma ofrece una superficie muy buena para el anclaje y la osteointegración de los implantes y la tasa de éxito de estos tratamientos a largo plazo es muy alta, por lo que sí están recomendados para este perfil concreto de pacientes.

¿Cómo se colocan?

Para realizar uno de estos tratamientos, el implantólogo colocará dos implantes cigomáticos en combinación con dos o cuatro implantes convencionales (cigoma híbrido) o directamente cuatro de estos implantes en el hueso de las mejillas del paciente (cigoma duplo)

Los implantes cigomáticos se colocan en la clínica dental y solo requieren de anestesia local, aunque es uno de los tratamientos que, por su naturaleza y la del perfil de paciente, aconsejan que se recurra a la sedación consciente.

Los implantes zigomáticos permiten la colocación inmediata de la prótesis, reduciendo el tiempo de espera, y el paciente puede disfrutar de sus implantes en un plazo mucho más corto de lo habitual en este tipo de tratamientos.

Sobre estos, el implantólogo fijará una prótesis dental provisional de arcada completa: que permitirá al paciente tener dientes nuevos desde el mismo día de la intervención. Cuando los tejidos óseos y de la encía hayan cicatrizado, esta solución temporal será sustituida por una prótesis dental fija, que cubrirá toda la nueva sonrisa del paciente.

¿Cómo saber si es candidato a los implantes cigomáticos?

Es un procedimiento apropiado para aquellos pacientes que sufren una pérdida parcial o total del hueso maxilar, que han perdido los dientes a temprana edad o que han llevado dentadura postiza durante un periodo largo de tiempo y esto ha afectado a su estructura ósea facial. Además, también es indicado para aquellos pacientes que hayan sufrido anteriormente enfermedades periodontales.

Beneficios de este tipo de implantes.

Los implantes cigomáticos tienen otras alternativas como los implantes corticales o los injertos óseos. Sin embargo, tal y como le explicará nuestro Dr. Gregorio Comino, la tasa de éxito de los cigomáticos es, de forma frecuente, mayor que la regeneración ósea.

Además, se trata de una intervención más rápida y sencilla. El paciente con una pérdida ósea extrema puede recuperar sus dientes y calidad de vida muy rápido.

¿En qué se diferencian de los implantes tradicionales?

La diferencia principal entre un implante convencional y uno cigomático es la longitud del mismo y, también, el espacio anatómico donde va ajustado. En concreto, los implantes cigomáticos son una especie de tornillos anclados en la mandíbula superior, cerca del hueso cigoma denso. Aquí radica el éxito de su viabilidad, estos implantes de entre 30 y 52 milímetros llegan hasta el hueso de la mejilla garantizando su resistencia y durabilidad.

Los pacientes no necesitarán de injertos óseos previos haciendo que todo el proceso sea más rápido y efectivo. Una vez realizada la cirugía, el paciente recibe los dientes fijos después de tan solo 3 días.

Muchas personas preguntan también por la complejidad del procedimiento quirúrgico. Efectivamente el procedimiento es diferente y requiere de un cirujano con gran experiencia. Sin embargo, las molestias para el paciente son muy parecidas a las que tendría con un implante convencional.

Las diferencias entre los implantes cigomáticos y los tradicionales están asociadas a tres aspectos.

Material utilizado.

En cuanto a los materiales, el tornillo o implante cigomático es también de titanio, pero mucho más largo que el empleado en un implante tradicional.

Esto es así porque tiene que recorrer mucha distancia hasta llegar al hueso malar. Además, se coloca con inclinación diagonal.

Por indicación.

Pero la gran diferencia entre ambos implantes es su indicación: cuando hay hueso maxilar suficiente y de calidad, siempre se recomienda el implante tradicional. Si no se dan estas condiciones, es cuando podemos recurrir a un implante cigomático.

Tipo de hueso.

Y también tenemos que indicar que el tipo de hueso sobre el que van ambos implantes es diferente, ya que el hueso cigomático es más compacto que el hueso maxilar sobre el que se atornilla un implante tradicional.

¿En qué casos clínicos recomendamos efectuar este tipo de implantes?

Pérdida ósea parcial o total del hueso maxilar. 

Especialmente cuando esa pérdida no puede rehabilitarse mediante una cirugía de elevación de seno maxilar o la remodelación ósea con injerto de hueso.

Enfermedades periodontales.

Cuando se sufren recurrentemente enfermedades periodontales, se suele producir pérdida ósea. Si se dan en la región posterior del maxilar, la zona es difícil de rehabilitar.

Rehabilitaciones orales complejas.

En casos que requieren técnicas de regeneración ósea, como los injertos o las elevaciones de seno maxilar, sin garantía de resultados esperados.

Imposibilidad de colocar implantes dentales tradicionales.

Ya sea por falta de masa ósea en el maxilar o porque la calidad de hueso no es la adecuada para sostener un implante.

Evitar someterse a una cirugía de injerto óseo.

Hay pacientes que no desean someterse al tradicional injerto de hueso porque es un poco latoso y tiene una probabilidad de éxito entre el 60 y 82 %.

Pérdida de dientes a edad temprana.

Cuando los dientes faltan desde hace muchos años (edentulismo), se produce una reabsorción del hueso, que no se ve estimulado por la mordida. Estos implantes permiten la colocación de una dentadura completa.

Uso de dentadura postiza durante mucho tiempo.

En ese caso es probable que esto haya afectado a su estructura ósea facial, algo que puede solucionar este tipo de implantes.

En todo caso, no solemos recomendar como primera opción este tipo de implantes a personas alcohólicas o fumadoras.

Tampoco a pacientes con enfermedades sistémicas no controladas o aquellos que toman medicación que contiene bifosfonatos, ya que el éxito de la operación se reduce en estos casos.

Y siempre que haya hueso suficiente y de calidad para colocar implantes convencionales, estos serán la primera opción a valorar.

Cuidados tras la operación.

Esta intervención quirúrgica te provocará inflamación y dolor moderado las primeras horas y es probable que posteriormente aparezcan hematomas en la cara, un pequeño sangrado nasal o algún derrame en el ojo.

Todo ello disminuye con el paso de los días y se alivia con analgésicos.

En algunas ocasiones puede aparecer sinusitis maxilar, ya que el tornillo pasa muy cerca del seno maxilar, para lo cual te recetaremos antibióticos orales como prevención.

Por tu parte, debes realizar tras cada comida una limpieza de tus dientes y boca, para ayudar a la recuperación de encías y hueso, evitando infecciones.

Así favoreces la osteointegración del implante dental.

Y al llevar una prótesis de carga inmediata, debes llevar dieta blanda durante ocho semanas y una vez terminado ese tiempo, evitar morder alimentos duros como frutos secos.

Si apareciese sensación de hormigueo o entumecimiento (parestesia) en el nervio cigomático, tendrás que esperar de 3 a 8 semanas a que desaparezca por sí solo.

Resultados de los implantes cigomáticos.

Con estos implantes se colocan dientes fijos y se recupera tanto la capacidad de masticar como la estética facial que se pierde con la falta de dientes o hueso maxilar.

Por otra parte, el postoperatorio es mucho más favorable para el paciente porque las molestias que notará tras la intervención serán mínimas, pudiendo así llevar una vida cotidiana totalmente normal. Su éxito también es mayor porque la prótesis que se coloca es fija y no se ve afectada por la pérdida de dientes ni por enfermedades periodontales.

Ventajas de los implantes cigomáticos.

Este tipo de implantes comparten ventajas con los tradicionales, pero otras son exclusivas:

  • Permiten la colocación de dientes fijos cuando no dispones de hueso maxilar adecuado.
  • Sustituyen a intervenciones más complicadas y menos predecibles.
  • Solo es necesaria una operación quirúrgica, cuando otras opciones requieren al menos dos.
  • Duran para toda la vida, quedando muy fijos.
  • Dan lugar a un postoperatorio con menos molestias.
  • No requieren la obtención de hueso de otras zonas del cuerpo.
  • Alta tasa de éxito, porque estos implantes no se ven afectados por enfermedades periodontales o pérdidas de dientes.
  • Posibilidad de colocar una prótesis provisional mientras se produce la osteointegración, que suele durar de 4 a 6 meses.

Aunque los implantes cigomáticos tienen una efectividad cercana al 100 %, no están libres de riesgos.

La principal complicación es la sinusitis, ya que el tornillo pasa por el seno maxilar. Solo suelen sufrirla un 3 % de los pacientes y se soluciona con antibióticos orales.

Ocasionalmente, puede darse una incorrecta osteointegración (al igual que sucede en un implante convencional), sangrados, o dañar a tejidos blandos o estructuras anatómicas colindantes.

Y, por supuesto, siempre que hablamos de implantes, hay que tener en cuenta que en los pacientes fumadores o que consumen alcohol habitualmente la tasa de éxito siempre se reduce.

Conclusión.

Los implantes cigomáticos son la mejor solución para pacientes sin hueso suficiente o calidad inadecuada, que hasta hace poco debían someterse a repetidas cirugías de injerto de hueso.

Gracias a ellos, se puede colocar una dentadura completa en la parte superior de la boca en una sola operación.

Esto requiere la intervención de un implantólogo con gran experiencia y una clínica dental dotada de las últimas tecnologías, ya que la operación debe ser milimétrica para no dañar otras estructuras faciales.

Gingivectomía: Qué es

¿Qué es una gingivectomía y cómo se hace?

Se trata de una intervención muy sencilla que consiste en la corrección de la forma de tus encías, eliminando el exceso de tejido gingival (exceso de encía).

Se trata de una técnica sencilla pero muy útil que permite corregir cuando hay demasiada encía, así como problemas estéticos relacionados con esta parte de la boca. Es una intervención quirúrgica que se lleva a cabo con el fin de retirar las bolsas periodontales que ocasionan complicaciones graves en la salud de nuestra boca, pero también para mejorar la sonrisa cuando existe un exceso de encía.

La gingivectomía es un procedimiento quirúrgico odontológico a través del cual se corta una parte de la encía. Otras veces, la gingivectomía se realiza con el fin de modelar la encía para conseguir un efecto más estético o como primer paso en un tratamiento que necesita realizarse por debajo del límite de la encía.

¿Gingivectomía y alargamiento coronario es lo mismo?

No, a pesar de tener el mismo fin: eliminar el exceso de tejido gingival para corregir las encías y mejorar la apariencia de los dientes, la gingivectomía y el alargamiento coronario son dos técnicas diferentes.

Dependiendo de cada paciente, se plantea uno u otro tratamiento. En el alargamiento coronario hay que eliminar parte del hueso que soporta la raíz del diente.

A la hora de lucir una sana y bonita sonrisa, además de los dientes hay que tener en cuenta los tejidos blandos o encías.

Existen diferentes razones por las que la encía puede tapar parcialmente el diente o incluso impedir que se muestre todo el diente al sonreír. Esto puede ser debido a un exceso de encía, a unos dientes pequeños o a la acción de ciertos medicamentos. 

¿Por qué debo realizarme una gingivectomía?

La acumulación de placa bacteriana bajo la encía puede causar, en el peor de los escenarios, la pérdida de la pieza dental y la destrucción del hueso de soporte. Esto se debe a que la periodontitis provoca que la encía se retraiga hacia la raíz haciendo que la placa bacteriana llegue hasta al hueso provocando una infección y destruyéndolo.

La gingivectomía también puede realizarse por motivos estéticos, en cuyo caso se realiza en combinación con otro tratamiento conocido como gingivoplastia.

¿Cómo se hace una gingivectomía?

La gingivectomía es un procedimiento que se realiza bajo anestesia local. En la intervención, el odontólogo utiliza una sonda periodontal para identificar el fondo de la bolsa y poder, posteriormente, realizar las incisiones que permitirán eliminar el tejido de granulación y la placa bacteriana acumulada. De esta forma, la raíz queda limpia y lisa. Una vez realizada la limpieza, la zona se cubre con un apósito de colágeno que permitirá la cicatrización natural de la herida.

Beneficios de la Gingivectomía

  • Mejora la Estética Dental.

Uno de los beneficios más destacados de la gingivectomía es su capacidad para mejorar la estética de tu sonrisa.

Si tienes encías hipertróficas, erupción pasiva alterada o sonrisa gingival (encías que cubren demasiado los dientes), los dientes pueden verse más cortos de lo que realmente son.

Gracias a la gingivectomía retiramos ese exceso de encía para que los dientes se vean más largos, proporcionados, adultos y equilibrados, consiguiendo una sonrisa más equilibrada y armoniosa.

  • Facilita la Higiene Bucal.

Las encías excesivamente grandes pueden dificultar la limpieza adecuada de los dientes y las encías.

Al reducir el tamaño de las encías, la gingivectomía facilita el acceso a las áreas difíciles de alcanzar, lo que mejora la eficacia de tu rutina de higiene bucal y ayuda a prevenir problemas como la acumulación de placa, caries y la enfermedad periodontal.

  • Tratamiento de Problemas Periodontales.

La gingivectomía también se utiliza en el tratamiento de problemas periodontales, como la gingivitis o la enfermedad periodontal.

La eliminación del tejido gingival infectado o dañado puede detener la progresión de estas enfermedades y permitir la regeneración de tejido sano.

¿Cómo es una gingivectomía?

Este procedimiento se lleva a cabo en varias fases, que te contamos a continuación:

  • Evaluación y Planificación Previa.

Antes de realizar una gingivectomía, el odontólogo evaluará tu caso de manera integral.

Se toman radiografías y se pregunta al paciente por  sus objetivos y expectativas. Con esta información, se planifica el procedimiento quirúrgico y se explica con detalle en qué consiste y cuál va a ser el resultado.

  • Procedimiento quirúrgico:

  • Anestesia Local.

La gingivectomía se realiza bajo anestesia local para garantizar tu comodidad durante todo el proceso. La duración del efecto anestésico continuará una vez terminada la cirugía durante 2-3 horas, según la zona de encía que tratemos.

  • Eliminación del Tejido Gingival.

Una vez que las encías están dormidas, se elimina cuidadosamente el exceso de tejido gingival utilizando láser quirúrgico de alta precisión. Gracias al empleo del láser, esta cirugía no sangra, tiene menor riesgo de infección y proporciona al paciente un post-operatorio más agradable que otras técnicas. Además, la gran ventaja para los pacientes es que esta cirugía no requiere puntos de sutura.

  • Recomendaciones post-operatorias.

Una vez que se ha eliminado la cantidad necesaria de tejido gingival, se aplican geles antisépticos en la zona y se explican las recomendaciones para el cuidado bucal, cepillado y dieta en casa después del tratamiento.

  • Seguimiento y Mantenimiento.

Se realiza un seguimiento de la zona para asegurarnos de tu correcta recuperación y que los resultados sean satisfactorios.

Gingivectomía con láser: el progreso en tus encías.

La gingivectomía con láser utiliza tecnología láser de alta precisión en lugar de instrumentos quirúrgicos tradicionales (bisturí frío).

La gingivectomía con láser ofrece resultados visibles de inmediato. Notarás una mejora en la apariencia de tus encías y tu sonrisa en el mismo día del procedimiento. Además, a medida que cicatrizan, tus encías seguirán mejorando en las próximas semanas.

Ventajas de la Gingivectomía con Láser.

La gingivectomía con láser ofrece varias ventajas en comparación con los métodos tradicionales:

  • Menos dolor y malestar: Gracias a la precisión del láser, la mayoría de los pacientes experimentan menos dolor y malestar durante y después del procedimiento.
  • Recuperación rápida: La capacidad del láser para sellar los vasos sanguíneos minimiza el sangrado y acelera la recuperación.
  • Resultados estéticos: La gingivectomía con láser mejora la apariencia de tus encías y sonrisa de manera inmediata y duradera, ya que no lleva puntos de sutura ni sangra.
  • Menos riesgo de infección: El láser también desinfecta la zona, reduciendo el riesgo de infecciones.

¿Y si después de la gingivectomía vuelve a crecer la encía?

Si se prevé que tras el tratamiento de encías, la encía puede volver a crecer, es posible que sea necesario recurrir a un alargamiento coronario, ya que algunas personas que tienen la encía grande, también tienen un exceso de hueso.

Cuando esto ocurre, el cuerpo puede responder de forma reactiva ante la pérdida de tejido (lo que se conoce como efecto memoria) y hacer que la encía vuelva a cubrir el diente.

Para saberlo, el periodoncista será quien lo evalúe tras estudiar cada caso en concreto.

¿Por qué salen llagas en la boca?

Que aparezcan llagas en la boca es una de las patologías bucodentales más comunes con las que nos encontramos. Conocidas también como úlceras o aftas bucales, esta afección, a pesar de no considerarse un problema grave, son muy molestas para quienes la padecen.

Al paciente le resulta bastante incómodo hablar sobre este tema, por ello, os ampliamos con información válida cómo curar llagas en la boca y cuáles son sus causas, para que así puedas prevenirlas.

Seguramente alguna vez habrás experimentado el dolor de una llaga en alguna parte de tu boca. Las llagas, o también conocidas como aftas, son pequeñas úlceras de unos 5 milímetros que aparecen tanto en la boca como en la encía y lengua, y que causan grandes molestias y dolor, incluso pueden dificultar acciones como comer, hablar o lavarse los dientes.

Las llagas (úlceras) y la inflamación bucal varían en su aspecto y tamaño y pueden afectar a cualquier zona de la boca, incluyendo los labios.

Se puede producir hinchazón y enrojecimiento de la mucosa de la boca o úlceras dolorosas aisladas. Una úlcera es una llaga que provoca un orificio en la mucosa oral cuando se rompe la capa celular más superficial. Muchas úlceras aparecen de color rojo, pero algunas son blancas debido al acúmulo de células muertas y restos de comida en el interior de la parte central. Las ampollas son llagas que están sobreelevadas y se llenan de líquido transparente (se denominan vesículas o bullas, dependiendo del tamaño). En raras ocasiones, la boca parece normal, a pesar de que el paciente tiene síntomas de boca inflamada (síndrome de ardor de boca).

Las úlceras benignas (no cancerosas) generalmente son dolorosas hasta que cicatrizan. El dolor dificulta la alimentación lo que, a veces, lleva a la deshidratación y la desnutrición.

Tipos de llagas en la boca

Hay varios tipos de llagas o aftas. No hay que confundirlas con lesiones bucales como lo son la leucoplasia (relacionada con el hábito de fumar, es una placa espesa y blanquecina que aparece en el interior de las encías, la lengua o la mejilla) o la candidiasis, que es una infección causada por un hongo que aparece en las superficies húmedas de la boca.

• lengua: estas lesiones ulcerosas suelen ser ovaladas o redondas, presentan un color blanquecino y no son contagiosas, pero sí dolorosas.
• boca: son úlceras de un tamaño menor que se encuentra en el interior de la boca. Se caracterizan por ser grises con los bordes rojos.
• labio: en esta zona aparecen aftas de un mayor tamaño, superando los 10 mm de diámetro, pueden llegar a estar durante varias semanas e incluso meses.
• encía: las llagas tienen un aspecto similar a un corte, pueden tener pequeñas manchas blancas en el centro o ser muy rojas.

Causas de la inflamación en la boca

Hay muchos tipos y causas de llagas en la boca. Pueden estar producidas por una infección, una enfermedad generalizada (sistémica), un irritante físico o químico, o una reacción alérgica. La causa es desconocida. En general, dado que la secreción fisiológica de saliva ayuda a proteger el revestimiento de la boca, cualquier trastorno o situación que disminuya la producción de saliva favorece la aparición de lesiones bucales.

Las causas más comunes de llagas en la boca son:

• La estomatitis aftosa recidivante (aftas).

• Infecciones víricas (en especial por herpes simple y herpes zóster).

• Otras infecciones (causadas por hongos o bacterias).

• Heridas o irritaciones producida por alimentos, aparatos de ortodoncia o sustancias químicas.

• Consumo de tabaco.

• Fármacos (en particular quimioterápicos) y radioterapia.

• Trastornos sistémicos.

Infecciones víricas

Los virus son la causa infecciosa más frecuente de llagas en la boca. El herpes labial y, con menor frecuencia, las úlceras del paladar causadas por el virus del herpes simple son quizás los más conocidos. Sin embargo, muchos otros virus pueden causar llagas en la boca. La varicela-zóster, el virus responsable de la varicela así como de las lesiones cutáneas dolorosas denominadas herpes, puede causar múltiples llagas en un lado de la boca. Estas son el resultado de un brote del virus, que al igual que el virus del herpes simple, nunca desaparece del organismo. De vez en cuando, el dolor permanece en la boca durante meses o años después de que las llagas hayan cicatrizado, o incluso puede existir dolor permanente.

Otras infecciones

Una infección bacteriana puede causar úlceras e inflamación de la boca. Las infecciones pueden ser causadas por un crecimiento excesivo de microorganismos que normalmente están presentes en la boca o por microorganismos recientemente introducidos, como las bacterias que causan la sífilis o la gonorrea. Las infecciones bacterianas de las piezas dentales o de las encías se pueden propagar hasta formar una bolsa llena de pus (absceso) o causar una inflamación menos localizada (celulitis).

La sífilis puede producir lesiones indoloras y rojizas (chancro) que se desarrollan en la boca o en los labios durante las etapas precoces de la infección. La lesión generalmente cicatriza después de varias semanas. De 4 a 10 semanas más tarde, si el paciente con sífilis no ha recibido tratamiento, se puede formar un área blanquecina (placa mucosa) en el labio o en el interior de la boca. Tanto el chancro como la placa mucosa son altamente contagiosos y los besos pueden transmitir la enfermedad durante estos periodos. La sífilis, en etapas tardías, puede presentarse con una úlcera profunda (goma) en la lengua y el paladar. En esta fase, la enfermedad no es contagiosa.

El hongo Cándida Álbicans es un habitante normal de la boca. Sin embargo, puede crecer en exceso en pacientes que han tomado antibióticos o corticoesteroides o que tienen un sistema inmunitario débil, como los enfermos con SIDA. Cándida puede causar manchas blanquecinas similares al queso que destruyen la capa superior de la mucosa (candidiasis oral) cuando se desprenden. A veces solo aparecen lesiones rojas planas.

Lesión o irritación

Cualquier tipo de lesión o traumatismo en la boca, por ejemplo, cuando se muerde accidentalmente el interior de la mejilla o se producen arañazos por filos de las piezas dentarias, piezas rotas o dentaduras mal ajustadas, puede producir ampollas (vesículas o bullas) o formar úlceras. Por lo general, la superficie de una ampolla se rompe rápidamente, formando una úlcera.

Muchos alimentos y productos químicos pueden ser irritantes o provocar un tipo de reacción alérgica, causando llagas en la boca. Los alimentos ácidos, los aditivos con sabor a canela o los astringentes pueden ser especialmente irritantes así como algunos ingredientes que forman parte de sustancias habituales, como la pasta dentífrica, el enjuague bucal, los caramelos y las gomas de mascar.

Los aparatos de ortodoncia también pueden causar heridas en los primeros días hasta que la mucosa se “acostumbra” y genera una película protectora que hace que no se provoquen heridas.

Tabaco

El consumo de tabaco puede causar llagas en la boca. Las llagas aparecen, muy probablemente, como resultado de la exposición a agentes irritantes, tóxicos y carcinógenos que se encuentran de forma natural en el tabaco, pero también pueden ser el resultado de sus efectos desecantes sobre el revestimiento de la boca, el aumento de la temperatura, los cambios en la acidez bucal o la disminución de la resistencia a las infecciones víricas, bacterianas y por hongos.

Fármacos y radioterapia

Los medicamentos más comunes en causar úlceras bucales son ciertos fármacos antineoplásicos (usados en quimioterapia). La radioterapia también es una causa común de úlceras bucales. Los fármacos que contienen oro (que se habían empleado en el pasado para tratar la artritis reumatoide y algunas otras enfermedades autoinmunitarias), pueden causar llagas en la boca, pero rara vez se utilizan porque en la actualidad se comercializan otros fármacos más inocuos y más eficaces. En raras ocasiones, se pueden producir úlceras bucales después de tomar antibióticos.

Trastornos sistémicos

Muchas enfermedades afectan a la boca, junto con otras partes del cuerpo.

La enfermedad de Behçet, un proceso inflamatorio que afecta a muchos órganos, incluyendo los ojos, los genitales, la piel, las articulaciones, los vasos sanguíneos, el cerebro y el tracto gastrointestinal, puede causar úlceras orales dolorosas y recidivantes.

El síndrome de Stevens-Johnson, un tipo de reacción alérgica, causa ampollas en la piel y úlceras en la boca.

Algunos pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal también desarrollan úlceras en la boca.

Las personas afectadas por una enfermedad celíaca grave, que está producida por una intolerancia al gluten (un componente del trigo y algunos otros cereales), a menudo desarrollan úlceras en la boca.

El liquen plano, una enfermedad cutánea, en raras ocasiones puede causar úlceras bucales, aunque la mayoría de las veces estas lesiones no son tan incómodas como las de la piel.

El pénfigo vulgar y el penfigoide ampolloso, ambas enfermedades de la piel, también pueden provocar la formación de ampollas en la boca.

Las deficiencias nutricionales de hierro, niacina (vitamina B3), vitamina B6, vitamina B12, y vitamina C también pueden causar llagas en la boca.

Evaluación de las llagas e inflamación en la boca

No todas las llagas bucales requieren una evaluación inmediata por un médico. La siguiente información puede ser útil a la hora de decidir cuándo es necesaria la valoración por parte de un médico, así como para saber qué puede esperarse durante esa valoración.

Signos de alarma

En las personas con lesiones en la boca, ciertos síntomas y características son motivo de preocupación por sugerir la existencia de trastornos sistémicos. Entre estos factores se incluyen los siguientes

• Fiebre.
• Ampollas en la piel.
• Inflamación ocular.
• Cualquier llaga en una persona con un sistema inmunitario debilitado (como las personas con infección por VIH).

Cuándo acudir al médico

Las personas con signos de alarma deben ver a un médico de inmediato. Si no están presentes los síntomas de alarma, pero existe intenso dolor, malestar general, y/o problemas para comer se debe consultar con un médico en un margen de días. Cualquier paciente con una llaga que dure más de 10 días debe ser examinado por un dentista o un médico para asegurarse de que no se trata de una llaga maligna o precancerosa.

Actuación del médico

En primer lugar, el médico pregunta acerca de los síntomas del paciente y su historial médico. El médico pregunta al paciente sobre el consumo o exposición a alimentos, fármacos u otras sustancias (como el tabaco, productos químicos, pasta de dientes, enjuagues bucales, metales, gases o polvo). El médico necesita conocer cualquier trastorno que podría causar úlceras bucales (como el herpes simple, la enfermedad de Behçet o la enfermedad inflamatoria intestinal), cualquier factor de riesgo de úlceras en la boca (como un sistema inmunitario debilitado, el cáncer o la infección por VIH), y la historia sexual del paciente.

A continuación, realiza una exploración física. Inspecciona la boca y toma nota de la ubicación y naturaleza de cualquier llaga. Posteriormente, realiza un examen general para buscar signos de enfermedades sistémicas que puedan afectar a la boca. Examina la piel, los ojos y los genitales para detectar heridas, ampollas o erupciones cutáneas.

Los antecedentes clínicos y la exploración física a menudo sugieren una causa de las llagas bucales y las pruebas que pueden ser necesarias.

Pruebas complementarias

A veces, cultivos, análisis de sangre o biopsia

La necesidad de realizar pruebas complementarias depende de los antecedentes clínicos y la exploración física, en particular si hay signos de alarma. Las personas afectadas por un breve episodio de llagas en la boca y sin síntomas o factores de riesgo de enfermedad sistémica, probablemente no necesiten ninguna prueba complementaria. En aquellos con varios episodios de llagas en la boca, se realizan cultivos para virus y bacterias y análisis de sangre. En llagas persistentes sin una causa obvia se puede realizar una biopsia.

La eliminación paulatina de alimentos de la dieta o el cambio de la marca de la pasta de dientes, el chicle o el enjuague bucal pueden ser útiles para determinar si un determinado alimento o producto para el cuidado de la boca está causando las úlceras.

Llagas en la boca. Tratamiento

No existe una terapia específica para esta afección, el tratamiento que se usa consiste en reducir la inflamación y aliviar el dolor en la medida de lo posible.

Se recomienda no utilizar enjuagues que tengan alcohol ya que la herida podría empeorar. En su lugar, se puede utilizar agua salada. Con este método, las llagas cicatrizarán entre una y dos semanas. También es recomendable la aplicación local con bastoncillos de algodón humedecidos en agua oxigenada.

Aplicarte hielo en las llagas dejando que los trozos del mismo hielo se disuelvan, ayudará a su tratamiento. Existe también la posibilidad de cauterizar la llaga, usando una sustancia química o un instrumento para destruir el tejido. Hasta que las úlceras no se hayan curado se deberían evitar las comidas muy condimentadas y que sean ácidas, como algunas frutas.

Llagas en la boca, ¿Cómo prevenirlo?

Es importante tener una buena higiene bucodental, usando cepillos suaves y procurar reponerlos con cierta regularidad.
Llevar una dieta equilibrada ingiriendo alimentos que aporten niveles adecuados de vitamina B, zinc y hierro.
Para prevenir la aparición de las aftas, especialmente en las personas que las padecen muy a menudo, se recomienda evitar los alimentos picantes, ásperos o que estén muy calientes.

• Una úlcera en la boca que permanece durante más de 10 días debe ser examinada por un médico o un dentista.

• Las llagas en la boca aisladas en personas que no presenta otros síntomas o factores de riesgo para una enfermedad sistémica generalmente están producidas por una infección vírica o por una estomatitis aftosa recurrente.

• La presencia de síntomas fuera de la boca, de una erupción o de ambas cosas sugieren la necesidad de buscar una evaluación de forma más rápida.

Dientes de porcelana

¿Estás pensando en ponerte carillas dentales? Las carillas de porcelana son una buena manera de mejorar la apariencia de tu sonrisa.

Esta reparación dental puede ayudar a mejorar tu estética dental, a restaurar dientes dañados y a mejorar la forma y el tono de tus dientes. Si estás planteando hacerte un tratamiento con carillas dentales de porcelana, hay algunas cosas que deberías tener en cuenta antes de tomar tu decisión final.

Las carillas de porcelana son uno de los tratamientos dentales estéticos más demandados en la actualidad. Entre otras cosas, esto se debe a la mejora que aportan a la sonrisa, su resistencia y alta durabilidad a largo plazo. Sin embargo, a pesar de sus numerosos beneficios, las carillas de porcelana también presentan algunos inconvenientes. En este artículo, te explicaremos las principales ventajas y desventajas de este tipo de carillas.

Las carillas de porcelana son unas finas láminas de porcelana que se adhieren a la parte frontal de los dientes para mejorar su apariencia. Se utilizan para corregir una amplia variedad de pequeños defectos que afectan a la forma, el color, la posición o el tamaño de los dientes.

¿En qué casos están indicadas?

Las carillas de porcelana están indicadas para corregir distintas imperfecciones en la sonrisa:

• Dientes con manchas o tinciones.
• Separaciones entre los dientes (diastemas).
• Dientes demasiado pequeños.
• Dientes con bordes irregulares o formas poco estéticas.
• Dientes fracturados o astillados.
• Dientes desgastados o erosionados.
• Dientes ligeramente desalineados.

Dicho esto, conviene tener presente que las carillas de porcelana no están indicadas para corregir cualquier defecto relacionado con el alineamiento de los dientes, sino únicamente ligeras malposiciones. Para el resto de las situaciones, lo más probable es que sea necesario recurrir a un tratamiento de ortodoncia.

¿Qué diferencia hay entre las carillas dentales de porcelana y de cerámica?

Las carillas dentales de porcelana y las carillas de cerámica son realmente el mismo tratamiento dental; no hay diferencia.

Así que aunque a lo largo del post hagamos referencia a carillas de porcelana, es indiferente si estas carillas son de porcelana o cerámica.

Pero sí hay diferencia entre las carillas dentales de porcelana y de composite.

En cambio, si hay diferencia entre las carillas de porcelana y las carillas de composite (resina compuesta).

Las principales diferencias entre estos dos tipos de carillas dentales son: el material con el que están fabricadas, en cómo se ponen las carillas dentales, la resistencia, la durabilidad, y la naturalidad que aportan.

Si quieres descubrir todas las diferencias y qué opción es mejor para cada caso, nuestro artículo Carillas dentales de composite vs porcelana: diferencias, similitudes y cuál es mejor te ayudará.

Tipos de carillas de porcelana.

Fundamentalmente, existen dos tipos de carillas de porcelana: feldespáticas y de disilicato de litio.

  • Carillas feldespáticas
  • Las carillas feldespáticas son las que mejor resultado estético ofrecen, ya que destacan por su alta translucidez y naturalidad. Sin embargo, pueden resultar frágiles, lo que se traduce en dos inconvenientes.

    Por un lado, las carillas feldespáticas son ligeramente más vulnerables que otras ante golpes o fracturas. Por otro lado, su fragilidad hace que el proceso de fabricación en el laboratorio sea más complejo.

  • Carillas de disilicato de litio
  • Las carillas de disilicato de litio están fabricadas con vidrio y cerámica, por lo que ofrecen una mayor resistencia.

Eso sí, es esencial que el paciente tome una serie de medidas para prevenir la fractura de las carillas. Por un lado, las personas bruxistas deben llevar una férula de descarga por las noches. Por otro lado, quienes practican deportes de contacto tienen que ponerse un protector bucal mientras realizan la actividad.

Fases del tratamiento con carillas de porcelana

El proceso de colocación de las carillas de porcelana consta de varias fases, las cuales pueden variar según las necesidades de cada paciente. A continuación, se describen los principales pasos del procedimiento:

  • Estudio inicial
  • En la primera cita, el dentista realizará una exploración bucodental al paciente y le tomará una serie de radiografías y fotografías.

    Asimismo, el odontólogo tratará con el paciente sus expectativas respecto al tratamiento (defectos que pretende corregir, resultados que desea conseguir…). Con todo ello, determinará si las carillas de porcelana son la solución más indicada.

  • Preparación de los dientes.
  • En la siguiente visita, el dentista preparará los dientes para la posterior colocación de las carillas de porcelana. Esto consiste, fundamentalmente, en tallar ligeramente el esmalte dental.

    Tras realizar el tallado, tomará una serie de registros y medidas de la boca, los cuales enviará al laboratorio para que fabrique las carillas de manera personalizada.

  • Colocación de carillas provisionales.
  • Normalmente, el laboratorio dental tarda entre una y dos semanas en confeccionar las carillas. Si los dientes han sido tallados, será necesario que en ese tiempo el paciente lleve unas carillas provisionales.

    De esa manera, se protegen los dientes que han sido previamente preparados y se mantiene la apariencia estética de su sonrisa.

  • Colocación de las carillas de porcelana.
  • Una vez que las carillas de porcelana han sido fabricadas, el paciente acudirá de nuevo a la consulta para que el odontólogo proceda a su colocación. Tras realizar una limpieza y un secado de los dientes, el dentista aplicará un adhesivo y colocará las carillas una a una.

En general, el proceso completo de colocación de carillas de porcelana puede durar varias semanas y requerir entre tres y cuatro visitas al dentista. Sin embargo, el paciente recibe a cambio una sonrisa renovada y natural que, con los cuidados adecuados, puede durar muchos años.

Ventajas de las carillas de porcelana.

Las principales ventajas de las carillas de porcelana son las siguientes:

  • Apariencia natural: en general, podemos decir que todas las carillas de porcelana son muy naturales, ofrecen una gran cantidad de tonalidades y se mimetizan prácticamente a la perfección con el resto de dientes del paciente.
  • Durabilidad: aunque algunos tipos de carillas de porcelana sean más resistentes que otros, todas las carillas están pensadas para ser un tratamiento a largo plazo, que dure varios años. Eso sí, para ello el paciente deberá seguir una serie de cuidados (alimentación, higiene, revisiones, férula de descarga, protector bucal…).
  • No cambian de color: las carillas de porcelana son resistentes a las manchas y no se decoloran con el tiempo ni al consumir alimentos o bebidas con mucha pigmentación (café, vino tinto, frutos rojos, salsa de soja, curry…).
  • Versatilidad: otro de los beneficios de las carillas de porcelana es que permiten corregir un amplio abanico de imperfecciones en los dientes (malposiciones leves, fracturas, manchas, formas irregulares…).
  • Mejora de la sonrisa: al camuflar los pequeños defectos de los dientes, las carillas aportan un aspecto más saludable, estético y juvenil a la sonrisa.

Desventajas de las carillas de porcelana

Las principales desventajas de las carillas de porcelana son las siguientes:

  • Precio: las carillas de porcelana son más caras que las de composite. Esta diferencia de precio se hace especialmente patente cuando el paciente necesita un número alto de carillas. Por ejemplo, seis u ocho.
  • Proceso irreversible: en algunos casos, resulta necesario tallar el diente antes de colocar una carilla de porcelana. Esto hace que, aunque leve, se produzca una modificación irreversible en el grosor del diente.
  • No se pueden reparar: las carillas de porcelana suelen durar muchos años. Sin embargo, también pueden experimentar alguna fractura, especialmente si el paciente no sigue los cuidados recomendados respecto a su alimentación (evitar los alimentos muy duros, no comer bocadillos o manzanas a mordiscos…). En estos casos, resulta necesario retirar la carilla y que el laboratorio fabrique una nueva. Sin embargo, las carillas de composite se pueden reparar directamente en la clínica dental.
  • En el caso de que quieras llevar carillas pero no desees lidiar con las desventajas planteadas por las carillas de porcelana, te recomendamos explorar las carillas de composite. Este tipo de carillas no requieren tallado, son mucho más económicas y, como te acabamos de indicar, pueden ser reparadas por el odontólogo en la propia clínica dental.

    ¿Las carillas de porcelana se manchan?

    Una pregunta muy frecuente es si las carillas de porcelana cambian de color o se manchan. Y la respuesta es que no. Una de las grandes ventajas de las carillas dentales de porcelana es que ni se tiñen ni se manchan con el tiempo.

    Esto significa que una vez que se colocan, el color de la carilla permanecerá exactamente igual.

    Por eso es tan importante que el color de la carilla se elija cuidadosamente en el momento de planificar el tratamiento. Será el color definitivo que tendrá tu sonrisa a lo largo del tiempo.

    ¿Se pueden blanquear las carillas de porcelana?

    No, las carillas de porcelana no se pueden blanquear.

    El color de estas carillas es permanente, así que si quieres que tus carillas sean más blancas tendrás que cambiarlas por otras nuevas.

    Por eso, es importante que decidas bien el color de tus carillas desde el principio para asegurarte de que son del color que deseas.

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¿Qué son las muelas del juicio?

¿Qué son las muelas del juicio?

Muela del juicio o “cordal” es el nombre con el que al tercer molar. Este molar suele erupcionar entre los 16 y 25 años de edad. Las muelas del juicio aparecen al fondo de la boca. Pueden existir hasta cuatro cordales, una por cada cuadrante bucal. Las muelas del juicio suelen afectar a otros dientes al desarrollarse, empujándolos y produciendo un fuerte dolor. Cuando esto ocurre, el tratamiento habitual es el empleo de antibióticos y anti-inflamatorios, aunque si la molestia es persistente, la extracción es el mejor remedio.

Síntomas de las muelas del juicio

Las muelas del juicio no siempre causan síntomas, no obstante, cuando se quedan retenidas y se infectan pueden causar problemas dentales u otros síntomas como los siguientes:

• Enrojecimiento e hinchazón de encías.
• Sensibilidad o sangrado de encías.
• Dolor e hinchazón mandibular.
• Mal aliento.
• Sabor desagradable en la boca.
• Dificultad para abrir la boca.

A medio plazo, el principal problema que pueden provocar, es el movimiento de los dientes, ya que en ocasiones no tienen sitio para poder erupcionar y provocan un desplazamiento de los dientes, por eso es muy importante un control de su desarrollo por parte del odontólogo.

Pruebas médicas para las muelas del juicio

El odontólogo y el ortodoncista pueden examinar la evolución de las muelas del juicio para decidir si están retenidas o no. Además, se puede ayudar de las siguientes pruebas:

• Preguntas al paciente sobre los síntomas dentales y salud.
• Examen dental.
• Radiografías dentales para observar si las muelas están retenidas.

¿Cuáles son las causas de las muelas del juicio?

Las muelas del juicio pueden doler cuando quedan retenidas o cuando no tienen suficiente espacio para salir y/o crecer normalmente. Cuando la retención es parcial o total, puede suceder lo siguiente:

• Pueden crecer hacia el lado posterior de la boca.
• Las muelas pueden crecer en ángulo y chocar contra la muela de al lado.
• Pueden crecer en ángulo recto contra otro diente.
• Crecer bien pero permanecer dentro del maxilar.

Todas las situaciones previas pueden desencadenar un desplazamiento o movilidad de los dientes próximos.

Síntomas de que algo no anda bien

El signo más evidente que hace ver que los últimos molares tienen problemas es el dolor, pero existen además algunas señales que nos advierten de un potencial problema:

1. Encías inflamadas y enrojecidas principalmente en la zona afectada, pero puede prolongarse a más áreas.
2. Encías que sangran fácilmente y gran sensibilidad dental en la zona de la muela afectada.
3. Fiebre.
4. Mal aliento (halitosis).
5. Dolor en la mandíbula e hinchazón alrededor. En ocasiones se presenta inflamación en la mejilla y dolor de oído.
6. Dificultad para abrir completamente la boca y molestias al comer y masticar.
7. Sabor desagradable o amargo en la boca.
8. Dolor de los dientes en general.
9. Movimiento progresivo de los dientes en los últimos meses sin causa aparente.

¿Se puede prevenir?

No se pueden prevenir, pero es posible que mediante las visitas periódicas al dentista, cada seis meses, se pueda supervisar el crecimiento y su aparición. Además, las radiografías pueden mostrar si una muela del juicio está retenida antes de que se sufra ningún síntoma, y por lo tanto, se puede proceder a su extracción.
No obstante, cada vez es menor la frecuencia con la que salen las muelas del juicio. Nuestros antepasados tenían maxilares mucho más desarrollados y podían albergar sin problema estos molares. El cambio a una dieta más blanda ha propiciado ya no necesitemos estos molares, además, evolutivamente hablando, las facciones del hombre se han suavizado, por lo que las muelas del juicio no tienen espacio para desarrollarse.

Tratamientos para las muelas del juicio

El tratamiento más eficaz para el dolor de muelas es la extracción. Lo primero que tenemos que tener en cuenta es la opinión del especialista en Odontología y Estomatología. El especialista realizará una radiografía panorámica para conocer el estado en el que se encuentran las muelas del juicio y si van a afectar a otras piezas dentales.
La intervención se lleva a cabo por un cirujano y se realiza bajo anestesia local. Entonces se procede a ampliar el alvéolo utilizando un instrumento llamado elevador o botador. Después se mueve la muela de lado a lado hasta que esté más floja y se pueda extraer. Si la muela no se puede extraer sería necesario realizar una incisión en la encía, partirla en varios trozos o incluso retirar un poco de hueso maxilar. Después de la intervención se realiza una sutura mediante puntos reabsorbibles o puntos convencionales, que se retiran en consulta después de 7-10 días.

En qué consiste la extracción de las muelas del juicio

El procedimiento de extracción de muelas del juicio dependerá de cuán profundamente impactadas están tus muelas.Muchas muelas del juicio simplemente se pueden extraer como cualquier otro molar. Una vez que la anestesia ha hecho efecto, tu dentista o cirujano oral ampliará el alvéolo (el área donde se encuentra la muela) utilizando un instrumento llamado elevador o un par de pinzas especiales. Entonces moverá la muela de lado a lado hasta que esté lo suficientemente floja como para ser extraída por completo.
Sin embargo, si tu muela es más difícil de extraer, tu dentista o cirujano oral hará un corte en tus encías y puede que quite un poco de tu hueso maxilar para llegar a tu muela. De este modo podrá sacar la muela del juicio y luego, si es necesario, cerrará las heridas con puntos de sutura.
La mayoría de los casos, la extracción de las muelas del juicio suelen demorar sólo unos minutos, pero los casos más difíciles pueden tomar unos 20 minutos.

Qué debo esperar tras la extracción de las muelas del juicio

Inmediatamente después de que te realicen la extracción de las muelas del juicio deberás descansar hasta que se te pase el efecto de la anestesia general o sedación.

Después de una anestesia local, pueden transcurrir varias horas antes de que tu mandíbula recupere la sensibilidad. Ten mucho cuidado de no masticar en el área o ingerir alimentos o bebidas demasiado calientes, ya que pueden quemar el área. Podrás regresar a casa cuando te sientas preparado.

Si se te administró anestesia general o sedación, deberás coordinar para que alguien te lleve en auto a tu casa. Debes tratar que un amigo o familiar permanezca contigo durante las primeras 24 horas.

Antes de irte a casa, tu dentista o cirujano oral te dará algunos consejos sobre los cuidados de tus dientes y encías a tener en cuenta durante la recuperación de la extracción de muela del juicio. Te pueden dar analgésicos, antibióticos y soluciones de enjuague bucal para llevar a casa. Cuántos días puede doler una extracción de muela dependerá de cada caso, pero siguiendo las indicaciones y tratamiento recetado por tu médico o dentista podrás aliviar esas molestias.

Es posible que te den fecha para una consulta donde te harán seguimiento de la cicatrización de la extracción de muela. Las suturas o puntos absorbibles desaparecerán por sí solas en siete a 10 días. Las suturas o puntos no absorbibles se retiran una semana después de la cirugía.

En general no es común que se necesiten muchos días de reposo después de sacar una muela y la cicatrización de las muelas del juicio suele evolucionar sin mayores complicaciones.

Si estás buscando un ortodoncista en Bilbao, en Gómez Bollain te ayudaremos y te asesoraremos en lo que necesites.

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