Las claves para saber si tus encías están sanas

Las claves para saber si tus encías están sanas

Muchos pacientes desean tener una sonrisa perfecta, por lo que muchos se preocupan de sus dientes pero no de las encías, lo que es un grave error. El color y textura de las encías pueden indicar en qué estado se encuentran.

Contar con unas encías sanas es vital para el estado de salud bucal, y de todo el cuerpo. Por ello, nosotros siempre incidimos en la importancia de una óptima higiene bucodental.

Su aspecto ha de ser parecido al de ‘la piel de naranja’, según indica el periodoncista (odontólogo especialista en encías). Cuando se produce una inflamación de este tejido por bacterias, la encía pierde su apariencia consistente y puede presentar una menos firme y más fluctuante, edematosa y enrojecida. Por otro lado, si se descama y está muy irritada cerca de los dientes, podría deberse a un trastorno autoinmune.

En este sentido, es necesario realizar un adecuado cepillado que englobe la parte interna y externa de los dientes, así como las encías, la lengua y el paladar. Asimismo, es aconsejable el uso de hilo dental diario, un colutorio y una pasta dental específica para el cuidado de encía

Si observas que cuando te lavas los dientes hay sangrado podría ser un signo crítico a la hora de determinar que algo no va bien. Esto no se debe a que el cepillo nos haga daño, sino al exceso de placa dental que irrita la encía y produce el sangrado al cepillarla. El experto asegura que, al contrario de lo que mucha gente piensa, es beneficioso cepillar más en esa área.

¿Qué dice el color de tus encías sobre tu salud?

Cuando sonreímos no solo mostramos los dientes, sino que también dejamos ver buena parte de las encías. Sin embargo, aunque nos suele preocupar mucho el color de los dientes, no solemos prestar atención al color de nuestras encías. Y eso que éstas nos pueden dar muchas pistas de nuestra salud.

Unas encías sanas tienen que ser de color rosa claro o coral, que es un poco más intenso. Otras coloraciones, como las blanquecinas, enrojecidas o amoratadas, pueden ser síntoma de alguna enfermedad o infección.

El color de las encías revela información relevante para la salud bucodental:

Encías rosas coral: este color indica que la encía está sana, por lo que no hay que preocuparse.

Encías blancas o rosa pálido: éste podría ser un indicativo de padecer anemia. La disminución de los índices de hemoglobina da como resultado la palidez de las encías, así como la dificultad para respirar y el cansancio. Asimismo, si las encías están recubiertas de una capa blanquecina podría tratarse de una estomatitis herpética, una patología que se transmite por el virus del herpes.

Encías rojo brillante: este color determina la inflamación de la encía. Éste suele ser uno de los síntomas de alguna enfermedad periodontal, como la gingivitis o la periodontitis. Además del enrojecimiento, el sangrado puede ser otro de sus síntomas. En este caso, es aconsejable que acudas a tu dentista de confianza lo antes posible para realizar una valoración específica de las encías.

Características de las encías enfermas

El aspecto de las encías puede ser un indicador principal de la presencia de alguna patología bucal. Algunos síntomas que se manifiestan a través de las encías son:

Encías inflamadas. La apariencia más hinchada o agrandada de lo habitual es algo común. No obstante, aunque muchas veces no se preste suficiente atención, es importante hacer un diagnóstico a tiempo para establecer un tratamiento y evitar complicaciones.

Encías retraídas. Dos de los principales motivos de las encías retraídas son el cepillado agresivo y las enfermedades periodontales. Los pacientes con este problema han perdido parte de la encía, dejando la raíz del diente descubierta. Se recomienda acudir al odontólogo lo antes posible.

Candidiasis bucal. Es una enfermedad provocada por un hongo. Se reconoce por provocar placas de color amarillo en las encías. Es un problema más frecuente en pacientes que llevan prótesis dentales y en aquellos cuyo sistema inmunológico no funciona bien, aunque también en recién nacidos.

La enfermedad de las encías

Precisamente el sangrado podría indicar que sufrimos una gingivitis o la enfermedad de las encías. Se trata una inflamación provocada por las bacterias que forman la placa y el sarro (depósito duro por la mineralización de la propia placa), que se acumulan en entre la base de los dientes y la encía produciendo el sangrado.

Sus síntomas son enrojecimiento e hinchazón, sangrado (tanto durante el cepillado como espontáneo), así como también puede provocar mal olor y sabor de boca. Afortunadamente, son reversibles si ponemos remedio a tiempo y mantenemos una higiene adecuada.

Su tratamiento es sencillo, tan solo ha de eliminarse la placa y el cálculo dental, mediante ultrasonidos y curetas. Después en casa, debemos mejorar la técnica de higiene oral usando también otros métodos, además del cepillo, como la seda y los cepillos interdentales. Además, se recomienda realizar todos los días enjuagues con un colutorio de clorhexidina para que la gingivitis remita durante el tiempo indicado por el odontólogo.

Para que no se vuelva a repetir, es conveniente mantener de manera constante estas medidas de limpieza y acudir a visitas de mantenimiento periódicamente para que un profesional elimine el cálculo.

La temible piorrea

La peor consecuencia de descuidar u obviar una gingivitis es que derive a una periodontitis, conocida vulgarmente como piorrea. Es una infección que, además de afectar a las encías, también se caracteriza por la destrucción progresiva de los tejidos de soporte del diente o hueso.

Existe una predisposición genética de algunas personas, cuya placa bacteriana ataca a encías y hueso, aunque también existen otros factores de riesgo como el tabaco, el estrés…que aceleran la evolución de la enfermedad hasta finalmente la caída de los dientes en un periodo variable de tiempo.

Debido a que es un proceso indoloro y precoz, debes de estar muy atento a señales como: dientes más largos por la retracción de las encías; movilidad dentaria, a consecuencia de la reabsorción de hueso alrededor de los dientes; y como consecuencia final, la pérdida de piezas dentarias. Asimismo, produce mal olor y sabor de boca, por los productos de desecho del metabolismo de la placa bacteriana y el sarro, y desplazamiento de los dientes -malposiciones o aumento del espacio-, ya que hay una pérdida de los tejidos de soporte dental que facilitan su migración.

Antes de nada, se realiza un periodontograma y una serie de radiografías para determinar cuánta pérdida ósea ha sufrido el paciente. También se lleva a cabo un análisis microbiológico de las bacterias de la boca y se evalúa cómo se cepilla los dientes y cuáles son sus hábitos de higiene en general, al igual que la manera en la que mejorarlos.

La primera parte del tratamiento consiste en eliminar con anestesia el cálculo que existe por debajo de la encía, mediantes curetas y ultrasonidos (conocido como raspado y alisado radicular o fase básica).

Si tras un primer raspado, se ha conseguido eliminar todo el sarro bajo las encías y ya no hay presencia de bolsas periodontales profundas (a más de 5-6 mm) ni sangrado, en algunos casos es posible regenerar el hueso perdido, aplicando diferentes productos en el fondo de los defectos óseos. La fase quirúrgica también es bajo anestesia y una vez completada, el paciente solo tendrá que llevar a cabo un mantenimiento periodontal.

Aún así, antes de llegar a este punto, es conveniente que hagas las visitas pertinentes al dentista, que variará según tus necesidades, y llevar una adecuada y diaria higiene bucal para mantener tu boca sana.

¿Qué es el rechazo de un implante dental?

El tratamiento con implantes dentales es la mejor solución para reemplazar dientes perdidos. Los implantes son cómodos, seguros, duraderos, quedan fijados al hueso y, a nivel estético, la prótesis que se coloca sobre el implante es muy similar al resto de dientes naturales. Además, realizado en una clínica con un equipo especializado en implantología, el tratamiento tiene una tasa de éxito muy elevada.

Sin embargo, hay algunos factores que pueden provocar el fracaso del implante dental, es decir, que la encía no cicatrice adecuadamente y el implante no termine de integrarse en el hueso o se infecte posteriormente.

A pesar de la elevada tasa de éxito de este tratamiento, el rechazo de un implante es un problema que muchos pacientes temen cuando van a someterse a un implante dental.

¿Qué es el rechazo de un implante dental?

Se emplea a menudo la expresión “rechazo de un implante dental” para referirse al fracaso de un tratamiento con implantes, pero realmente esta no es la manera más rigurosa de describir este fenómeno.

Siempre decimos que los implantes dentales son la opción ideal para sustituir uno o varios dientes perdidos. En parte, esto se debe a que generalmente los implantes se fabrican con titanio, un material biocompatible que puede integrarse en el hueso maxilar y desempeñar las mismas funciones que una raíz dental artificial.

Las propiedades del titanio hacen que su rechazo sea muy improbable. Por ello, cuando hablamos del rechazo de un implante dental en verdad nos referimos a la aparición de complicaciones que provocan la pérdida de funcionalidad, la infección de los tejidos que lo rodean e incluso la necesidad de reemplazar el implante dental.

Estas complicaciones normalmente son ajenas a la compatibilidad entre el implante y el organismo humano, el titanio es biocompatible en todos los pacientes. Aún así, hay otros materiales como el zirconio, que también han demostrado una buena compatibilidad.

Causas del rechazo de un implante dental

Pues bien, después de una cirugía de colocación de implantes pueden existir dos tipos de complicaciones que pueden ser causas de un rechazo de implantes dentales: una infección postquirúrgica y la no integración del implante en el hueso.

Véamos con más detalle cada una de ellas.

Primera posibilidad del rechazo de implante dental:

La boca es un medio muy contaminado por bacterias. Y es posible que esas bacterias puedan afectar a la zona operada con la consiguiente contaminación y posterior infección.

Lo que hace que el implante pueda fracasar por infección postquirúrgica.

Sin embargo, esto es algo que puede evitarse tomando las medidas oportunas.

Segunda posibilidad del rechazo de implante dental:

Otra causa de rechazo de implante dental sería la falta de integración del implante en el hueso, también conocido como osteointegración.

Esto puede deberse a dos motivos.

El primero, que durante la cirugía la estabilidad del implante no haya sido buena por la mala calidad del hueso o por una mala colocación.

El segundo puede ocurrir una vez colocado el implante. Cuando el paciente mastica con normalidad sobre la zona operada, transmite micromovimientos al implante que impiden la integración en el hueso.

Síntomas de rechazo de un implante dental

Otra pregunta que te estés haciendo ahora que estás investigando un poco acerca del rechazo de implante dental podría ser: ¿qué s esiente cuando se rechaza un implante dental?

Generalmente, los síntomas de rechazo de implante dental que puedes sentir como paciente son:

Síntoma de rechazo de implante dental 1: Movilidad

Uno de los signos que indican que algo no va como debería es cuando sientes que durante el periodo de cicatrización de tu implante, éste se mueve.

Síntoma de rechazo de implante dental 2: Molestias y dolor

Otro síntoma de rechazo de implante dental es notar molestias y dolor al presionar el implante.

Pasado el postoperatorio tras la cirugía 24h o 48h después, un implante no tiene por qué doler.

Así que si sientes dolor, puede que sea signo de que algo no va bien o existe una infección, como vemos en el siguiente punto.

Síntoma de rechazo de implante dental 3: Infección alrededor de la zona

Más arriba te contábamos que una de las causas del fracaso de implantes dentales es la infección tras la cirugía.

Por lo que, si se produce una infección de la zona operada, las molestias serían mayores a medida que transcurren los días y la zona operada estaría ligeramente inflamada con supuración y aspecto rojizo.

Si después de ponerte implantes, comienzas a notar alguna de estas señales, visita tu dentista de confianza para que identifique si realmente se está produciendo fracaso de implante dental. Y en tal caso, pueda darte lo antes posible una solución, como alguna de las del siguiente apartado.

¿Qué puede hacer ante el rechazo o fracaso de un implante dental?

En línea con las causas y síntomas de rechazo de implante dental que hemos visto, estas son las soluciones que generalmente se abordan para cada caso:

1. Si existe infección:

Cuando se produce una infección hay veces que una descontaminación y medicación antibiótica puede remitir el problema y no afecta al implante.

Aunque todo dependerá del estado del implante y las condiciones de cada paciente.

2. Si el implante se mueve:

Otras veces cuando el implante se mueve, simplemente hay que retirar el implante, esperar que la zona cure al menos dos meses y volver a plantear la cirugía para colocar el nuevo implante.

Cómo evitar el rechazo de tu implante dental

Si quieres evitar el rechazo de tu implante dental, la mejor estrategia es una buena prevención. Te recomendamos anteponerte a las posibles causas de rechazo que te hemos expuesto. Para ello, puedes poner en práctica los siguientes consejos:

Mantén una higiene dental óptima, cepillándote los dientes al menos tres veces al día. Asegúrate de eliminar bien la placa para evitar posibles infecciones que favorezcan el rechazo.

Evita el tabaco y otros malos hábitos que puedan perjudicar tu salud.

Acude a todas las citas establecidas tras la cirugía y asegúrate de consultar con el especialista cualquier preocupación o duda que te surja sobre el tratamiento.

Otra de las medidas que debes tomar para evitar el rechazo de un implante dental es acudir a una clínica especializada en Implantología.

COCLUSIÓN

Ya has podido comprobar que el rechazo de implante dental o mejor dicho, fracaso de implantes dentales, apenas se produce con las técnicas avanzadas de hoy en día.

El miedo a los implantes dentales puede llevar a algunos pacientes a pensar en otras soluciones, a veces, menos óptimas como un puente dental.

Las principales causas por las que un implante puede fracasar son una infección durante la cirugía o una mala integración del implante al hueso. Cuando esto ocurre, los síntomas que el paciente puede notar son: movilidad del implante, dolor y molestias o infección.

Pero como ya hemos visto, hay solución para los diversos casos.

Esperamos haber aliviado tus posibles temores y dudas acerca del rechazo de implantes dentales.

Si vas a colocarte implantes dentales, nuestra recomendación es que acudas a un especialista en implantología con experiencia.

¿Qué es un odontopediatra?

Un odontopediatra o dentista infantil, es el especialista encargado de velar por la salud bucodental de los más pequeños de la familia.

No solo se ocupa de prevenir, diagnosticar y tratar todo tipo de problemas dentales y bucales que puedan afectarles; sino que también les enseña cómo cuidar y mantener sanos y limpios sus dientes.

Con todo ello, este profesional también está poniendo las condiciones para que sus jóvenes pacientes disfruten de una dentadura sana y funcional cuando sean adultos.

De ahí la importancia de visitarlo a menudo.

¿Cuál es la labor de un odontopediatra?

Como dentista de niños, estas son las funciones de un odontopediatra.

Detectar las caries dentales iniciales

Las caries provocan infección, mucho dolor y también complejos en los niños. En casos graves, pueden dificultar la masticación y el habla. Incluso cuando los dientes afectados son de leche, las caries pueden ser muy problemáticas y afectar a los dientes definitivos.

Afortunadamente, si se detectan a tiempo, puede ahorrarle a tu hijo todo ese sufrimiento.

Prevenir infecciones

Los chequeos regulares y los buenos hábitos de higiene que el odontopediatra inculca en los niños son clave para evitar las infecciones.

¿Por qué? Las revisiones permiten identificar problemas de salud bucodental antes de que vayan a más y provoquen una infección. Por otra parte, una limpieza diaria y a fondo de la boca evita muchos de esos problemas.

Detección de maloclusión dental

Cuando antes se detectan este tipo de problemas, más fácil es conseguir buenos resultados. Descubrir y tratar cualquier tipo de maloclusión dental en la infancia impide que esta vaya a más y se convierta en un auténtico quebradero de cabeza en la edad adulta.

Resolver los problemas causados por traumatismos en la boca

Los golpes y caídas son bastante frecuentes entre los niños. Es por esto que muchas visitas a la consulta de un odontopediatra tienen que ver con daños ocasionados por este tipo de accidentes.

Evaluar el buen estado y desarrollo de la dentadura del niño
Por ejemplo, comprobando que el crecimiento de los músculos de la mandíbula y la dentina se desarrolla correctamente o si la forma, color, tamaño y número de piezas dentales entran dentro de la normalidad.

¿Qué tratamientos hace un especialista en odontopediatría?

Muy a menudo, la odontopediatría se ocupa de niños que todavía tienen dientes de leche.

Para que los problemas dentales a los que se enfrenta no terminen por afectar también a las piezas permanentes cuando erupcionen, sus tratamientos suelen ser más agresivos que los que reciben los adultos.

A continuación, algunos de los más comunes.

Selladores de surcos y fisuras

Es difícil impedir que las bacterias de la boca se acumulen en los dientes cuando estos ofrecen surcos y fisuras donde pueden penetrar. Para que esto no suceda, el odontopediatra puede sellar esas hendiduras.

Así, hace menos probable que el paciente sufra gingivitis, caries y otras dolencias causadas por dichas bacterias.

Pulpectomía

Es un proceso muy similar a la endodoncia de los adultos, pero algo más complejo por aplicarse en dientes de leche. Consiste en eliminar por completo la pulpa de un diente que no se puede recuperar de otro modo.

Luego, se desinfecta la pieza y se reconstruye la corona. Las causas más frecuentes que llevan a tener que hacer una pulpectomía son caries graves y traumatismos que han provocado mucho daño al diente.

Reimplantes

Es decir, volver a implantar un diente que ha saltado fuera de su sitio como consecuencia de un traumatismo.

Solo recurrimos a este tratamiento cuando el diente caído es permanente, está en buen estado y no han pasado más de dos horas tras su desprendimiento.

Para que llegue a la consulta en las mejores condiciones posibles, el paciente debe transportarlo en su boca o en un vaso con leche o suero.

Mantenedores de espacio

Aunque no lo percibamos, los dientes nunca dejan de desplazarse. Cuando un diente de leche se cae, el espacio que deja puede ser invadido por otros dientes.

Si esto sucede, el diente definitivo que debía sustituir al diente de leche en cuestión no dispone del hueco que debía ocupar y erupciona donde no debe.

Un mantenedor de espacio «le guarda el sitio» al diente que debe erupcionar, impidiendo que otros lo llenen y provoquen malposiciones.

Ortodoncia

Cuando hablamos de un tratamiento de ortodoncia infantil, que se aplica a los niños, recibe el nombre de interceptiva. Es mucho más fácil corregir los problemas de alineación y maloclusión en niños.

Como todavía están creciendo, sus huesos hacen que redirigir el movimiento de los dientes o devolver a una posición correcta su mandíbula requiera menos esfuerzo.

¿Cuál es la franja de edad recomendada para acudir al odontopediatra?

Es importante que los hijos se acostumbren a la figura del odontopediatra y al hecho de acudir al dentista. Recomendamos visitarlo de manera regular, como mínimo, una vez al año.

En el caso de niños que sufren enfermedades y trastornos sistémicos, conviene ser especialmente estrictos en este sentido, ya que son más propensos a desarrollar también problemas orales.

Todos los niños deberían visitarse con el odontopediatra al erupcionar su primer diente de leche, aunque lo ideal es cuidar su salud oral desde antes. Podrán pasar a la consulta de odontología general en el momento en que surjan los dientes permanentes.

¿Qué es la recesion de encias o recesión gingival?

La encía sirve de soporte para los dientes e implantes y los protege frente a agresiones mecánicas (como el cepillado o la masticación) y los ácidos de la boca.

A veces, sin embargo, se produce una recesión de las encías. Es decir, el tejido alrededor de la pieza dental se va perdiendo de forma gradual, y si no se trata, puede avanzar y perjudicar al propio diente y estructuras que lo rodean.

¿Por qué se produce la recesión de encías?

Estas son algunas de las causas más frecuentes:

– por enfermedad periodontal.
– Al cepillarte los dientes de forma incorrecta o con un cepillo muy duro.
– Si usas palillos para limpiar los restos de comida.
– Cuando en un tratamiento de ortodoncia no se ha ido controlando la posición tridimensional correcta de los dientes y se han llevado en exceso hacia fuera.
– Al darte un golpe en la boca, bien por el propio traumatismo o bien porque el diente haya sufrido un cambio de posición.
– Al rechinar los dientes (lo que se conoce como bruxismo)
– Si tienes una encía muy fina, en cuyo caso serás una persona más propensa a que se retraiga. Al igual que una persona puede tener la piel fina, lo mismo puede ocurrir con las encías. En este caso, serán más sensibles a la agresiones externas.
– Si eres fumador, es un factor de riesgo de padecer enfermedad periodontal.
– A causa de procesos hormonales puntuales como un embarazo, causando el épulis del embarazo, que puede provocar una recesión de encía.

¿Qué es un injerto de encía?

Consiste en extraer tejido de una zona donante como es el paladar o la zona de la muela del juicio superior, para cubrir una zona sobre diente o sobre implante.

Existen diversos tipos y muchas técnicas diferentes para realizarlos pero a grandes rasgos existen 2:

• Injerto de encía libre: Consiste en un injerto tomado de la zona del paladar, a la altura de los premolares-molares de la capa más externa de la encía del paladar. Este injerto produce la formación de encía libre sobre diente o implantes. Este tipo de injerto ofrece la formación de encía adherida para mayor protección de dientes e implantes. Se realiza cuando no existe encía de este tipo, porque existe mucosa o porque es insuficiente.

• Injerto en túnel o en sobre: Este injerto puede ser tomado de la zona del paladar o de la zona de las muelas del juicio superiores, se introduce entremedias de un lecho creado en la zona receptora del injerto. Normalmente se utiliza cuando se quiere ganar grosor de encía o para cubrir ciertas recesiones.

Zonas que se pueden usar para el injerto

Las zonas donantes más comunes son el paladar duro, desde los caninos a los terceros molares, y la tuberosidad, que es la parte distal de los últimos molares superiores.

La elección de una u otra zona dependerá de la cantidad de encía necesaria y de sus características de grosor.

Tipos de injerto de encía

En función del grado de severidad de la recesión y del estado de las encías del paciente, podemos distinguir tres tipos diferentes de injerto.

• Injerto de encía libre: Se coge un pequeño trozo superficial (incluyendo epitelio) de alguna de las zonas ya mencionadas. Tras el injerto, la zona irá cicatrizando poco a poco y cubriendo la lesión, quedando un nuevo tejido del aspecto de la zona donante… La zona tratada tarda en cicatrizar unas 6 semanas, aunque el remodelado de la encía (pequeños cambios que pueden ir ocurriendo en la encía a medida que esta va cicatrizando) puede seguir produciéndose hasta 12 meses después.

• Injerto de tejido conectivo: En este caso, en lugar de obtener la parte más superficial del epitelio de la encía, se obtiene el tejido conectivo de una parte más profunda. Este injerto puede después colocarse en la zona de la recesión de diversas formas, como tunelizado, en combinación con colgajos de encía desplazados. Aquí el aspecto del injerto será exactamente igual al de las zonas de alrededor.

• Injerto de materiales artificiales: Existen diversos tipos de materiales, tanto procedentes de animales como de cadáveres. Estos tejidos están procesados de forma especial para poder usarse como materiales de injerto. El procedimiento es similar al que se realiza con un injerto obtenido del propio paciente, combinado con diversas técnicas de cirugía plástica periodontal.

Sea cual sea el tipo de injerto seleccionado, el objetivo es doble: cubrir la recesión y lograr un grosor de encía suficiente para evitar que esta recesión vuelva a aparecer.

¿Cómo se realiza exactamente?

La cirugía suele durar más o menos una hora y se siguen los siguientes pasos:

Primero, se prepara el lecho receptor del diente (o implante) donde se va a colocar el injerto. O lo que es lo mismo: se limpia la superficie de la raíz expuesta, se pule y se hacen unas incisiones sobre el tejido gingival que la rodea.

Lo siguiente es recolectar el injerto de encía. Si es de tejido propio, se realizarán las incisiones pertinentes según la zona y se trasladará a la zona receptora. Si el injerto es un material artificial se procederá a prepararlo según las indicaciones del fabricante y a darle la forma acorde con la zona a tratar.

El tercer y último paso es suturar el injerto en la zona.

¿Duele el injerto de encía?

Se aplica anestesia local, por lo que no, el injerto de encía no duele. Y en el caso del postoperatorio, lo normal es que notes ciertas molestias, pero similares a las de cualquier cirugía. Las puedes sentir tanto en la zona de la que se ha extraído la parte de la encía necesaria para el injerto como en la que lo ha recibido, y suelen desaparecer con la toma de analgésicos prescritos por tu doctor.

Por otro lado, durante el procedimiento se tienen que dar puntos de sutura, que normalmente (pero, depende de cada caso) se quitan cuando han pasado entre 1 y 2 semanas.

Beneficios

Un injerto de encía no supone unos riesgos fuera de lo normal y sus molestias no tienen nada de excepcional. Animarnos a llevar a cabo el injerto en caso de que un profesional lo considere necesario, aporta varias ventajas:

Recuperación total o parcial de la encía perdida, según el caso.
Al quedar el diente protegido por la encía, esta hace de barrera contra la placa dental y las bacterias. Lo que resulta en menor incidencia de caries o enfermedad periodontal.
Como la raíz vuelve a estar cubierta, la sensibilidad dental desaparece o, al menos, se reduce.
Y para terminar, se mejora la estética dental, al recuperar las proporciones diente-encía.

Cuidados en el postoperatorio

Si la zona del injerto de encía sangra, coloca una gasa seca y muérdela o apriétala con el dedo. En ningún caso, tires del labio para “ver cómo va” o “cómo ha quedado”, porque se podría desprender el injerto. En general, no hagas nada que cause demasiado movimiento en el labio.
Tras la cirugía, si aplicas hielo a la zona durante varias horas, puedes reducir la inflamación e, incluso, evitar que aparezcan hematomas. Aunque si aparecen, no te preocupes, es algo normal.

El mismo día de la cirugía, come solo alimentos blandos y fríos o templados, nunca calientes.
Se recomienda no enjuagarse hasta que hayan pasado 48 horas. Pasado ese tiempo, y durante una semana, puedes hacer enjuagues de agua con sal dos veces al día o con clorhexidina.

Cuando te laves los dientes, no cepilles esa zona, recuerda que ahí están los puntos.

Tómate la medicación, tal como te haya indicado el cirujano dental.

No fumes, lo más recomendable es que hasta que la cirugía haya cicatrizado, dejes de hacerlo. Ya que el tabaco retrasa la cicatrización y aumenta el riesgo de infecciones y fracaso del injerto.

¿Qué son las muelas del juicio?

Las muelas del juicio por lo general emergen de las encías entre los 17 y 24 años de edad. Son los últimos de los grandes molares en la parte posterior de su boca. En algunas personas nunca se desarrollan, pero se puede llegar a tener hasta cuatro: una en cada esquina de su boca. La extracción de muela del juicio dependerá del espacio que haya en la boca para cada una de las muelas.

Normalmente puedes saber si te están creciendo las muelas del juicio cuando tienes algunos síntomas como dolor o inflamación en la zona, e incluso infección en algunos casos, pero no siempre se presenta esta sintomatología.

¿Cuándo no es necesario quitar las muelas del juicio?

Las muelas del juicio son más proclives a generar dolor y problemas que otras piezas dentales, pero esto no siempre ocurre. Cuando crecen con normalidad y culminan su desarrollo sin que haya alteraciones que generen una mordida incorrecta no hay razones para su extracción.

También es importante que crezcan totalmente para facilitar la higiene dental diaria, ya que si la limpieza se complica es bastante probable que al final dichas muelas terminen por originar problemas (caries en los molares próximos).

Por lo tanto, conviene dejar de lado toda aquella “leyenda negra” que se relaciona con las muelas del juicio y examinar estos dientes con el mismo criterio que el resto.

¿Han nacido en su sitio correcto? ¿Se han desarrollado con normalidad? ¿Puede llevarse a cabo una higiene dental normal? ¿No producen molestias?

En caso de que la respuesta a estas preguntas sea positiva, no es necesario quitar las muelas del juicio a modo “preventivo”, ya que nada indica que vayan a ser fuente de complicaciones en un futuro. Además, esto suele ser lo más común, de manera que no tiene sentido aplicar un remedio a un problema que no existe.

¿Cuándo es necesaria la extracción?

Muy distinto es si en el momento en el que se inicia el nacimiento de estos molares, el espacio disponible para su crecimiento es insuficiente.

Cuando esto sucede las muelas del juicio pueden provocar dolor y distintas afecciones.

Hay dentistas que ante un crecimiento incompleto de estas muelas optan por extraerlas antes de que empiecen a ocasionar molestias, lo cual puede depender del criterio de cada profesional, pero hay casos en las que quitar las muelas del juicio será muy probablemente la mejor solución:

Infección: la pericoronaritis (inflamación alrededor de la corona de la muela del juicio) es la complicación más habitual.

Apiñamiento: el empuje inadecuado de la muela del juicio al intentar salir puede provocar, en algunos casos, que los dientes incisivos sufran un apiñamiento. Este es un tema controvertido, y no se sabe si realmente “empujan”.

Quistes: una muela del juicio puede originar la formación de quistes, lo que requerirá una cirugía.

Daño al diente contiguo: si la pieza que emerge carece de espacio suficiente y crece demasiado cercana a las piezas dentales más próximas, puede terminar dañándolas (produciéndole caries o reabsorbiendo su raíz, entre otros problemas).

Cuando se produce hinchazón y dolor como consecuencia de un crecimiento incompleto que provoca que la muela quede “retenida”.

– Si dicha retención que impide la salida total de la pieza provoca una infección que pueda ocasionar daños en la raíz.

– Si a partir de un crecimiento únicamente parcial se hace evidente la imposibilidad de mantener una higiene dental adecuada.

Aunque siempre es el profesional el que tiene la última palabra al respecto de si se deben o no quitar las muelas del juicio, cualquier situación que implique la existencia de infecciones, dolor persistente, quistes, tumores o daño a las piezas dentales más cercanas es susceptible de ser motivo suficiente de extracción por parte de su cirujano oral u odontólogo.

Por ello, ante la aparición de molestias es importante acudir cuanto antes al especialista, de forma que pueda valorar qué es lo que las ocasiona y pueda emitir el mejor diagnóstico posible.

¿Hay que extraer las muelas del juicio para hacerse ortodoncia?

Cuando el ortodoncista realiza el estudio con los registros pertinentes: panorámica, telerradiografia lateral de cráneo, cefalometrías y registro fotográfico , diagnosticará también la situación y compromiso de las muelas de juicio y los criterios a seguir suelen ser:

Prevención odontológica por la posición del tercer molar que puede estar impactándose en el molar anterior.

La falta de espacio para albergarlas de manera correcta o problemas periodontales u odontológicos

Necesidad de aplicar una biomecánica en el tratamiento ortodóncico de distalizacion y que la muela de juicio sea un impedimento para ello.

En  otras ocasiones  las muelas de juicio son adecuadas  y necesarias para aplicar una biomecánica ortodóncica ya que nos permitirá utilizarlas de anclaje muchas veces evitando minitornillos  y así poder conseguir los objetivos ortodóncicos y después de ser utilizadas en el tratamiento ortodóncico  puede ser adecuado la extracción.

De igual forma muchas veces las muelas de juicio no comprometen para nada  la consecución de los objetivos ortodóncicos por lo que no será necesario su extracción.

Un diagnóstico global de todos los aspectos buco-dento-faciales   es la clave y el aspecto diferenciador y es lo que permitirá alcanzar el mejor tratamiento de ortodoncia.

Preparación para la extracción de las muelas del juicio.

Tu dentista o cirujano oral te explicará cómo debes prepararte para extracción de muela. Por ejemplo, si fumas, te pedirá que dejes de fumar, ya que esto aumenta tu riesgo de infección en la herida, lo que puede demorar tu recuperación.

La operación normalmente se realiza con anestesia local. Este tipo de anestesia bloquea completamente el dolor de tus encías y permaneces despierto durante el procedimiento. Es posible que te ofrezcan un sedante para ayudarte a relajarte durante la operación. Si vas a un hospital y tus muelas del juicio son particularmente difíciles de extraer, te pueden administrar anestesia general. Esto significa que estarás dormido durante el procedimiento. Tu dentista o cirujano oral te hará saber qué tipo de anestesia es más conveniente para ti.

Si te administran anestesia general para la extracción de la muela del juicio, te pedirán que ayunes. Esto quiere decir que no deberás ingerir alimentos o bebidas durante normalmente seis horas antes a la operación. No obstante, es importante seguir el consejo de tu dentista o cirujano oral.

Tu dentista o cirujano oral te explicará lo qué ocurrirá antes, durante y después del procedimiento, y cualquier dolor que puedas tener. Ésta es tu oportunidad para entender lo que sucederá, y puede resultarle útil preparar preguntas sobre los riesgos, beneficios y otras alternativas al procedimiento. Esto te ayudará a estar informado, de modo que puedas dar tu consentimiento si te piden que firmes un formulario de consentimiento para llevar a cabo el procedimiento de la extracción de cordales.

En qué consiste la extracción de las muelas del juicio

El procedimiento de extracción de muelas del juicio dependerá de cuán profundamente impactadas están tus muelas. Muchas muelas del juicio simplemente se pueden extraer como cualquier otro molar. Una vez que la anestesia ha hecho efecto, tu dentista o cirujano oral ampliará el alvéolo (el área donde se encuentra la muela) utilizando un instrumento llamado elevador o un par de pinzas especiales. Entonces moverá la muela de lado a lado hasta que esté lo suficientemente floja como para ser extraída por completo.

Sin embargo, si tu muela es más difícil de extraer, tu dentista o cirujano oral hará un corte en tus encías y puede que quite un poco de tu hueso maxilar para llegar a tu muela. De este modo podrá sacar la muela del juicio y luego, si es necesario, cerrará las heridas con puntos de sutura.

La mayoría de los casos, la extracción de las muelas del juicio suelen demorar sólo unos minutos, pero los casos más difíciles pueden tomar unos 20 minutos.

Qué debo esperar tras la extracción de las muelas del juicio.

Inmediatamente después de que te realicen la extracción de las muelas del juicio deberás descansar hasta que se te pase el efecto de la anestesia general o sedación.

Después de una anestesia local, pueden transcurrir varias horas antes de que tu mandíbula recupere la sensibilidad. Ten mucho cuidado de no masticar en el área o ingerir alimentos o bebidas demasiado calientes, ya que pueden quemar el área. Podrás regresar a casa cuando te sientas preparado.

Antes de irte a casa, tu dentista o cirujano oral te dará algunos consejos sobre los cuidados de tus dientes y encías a tener en cuenta durante la recuperación de la extracción de muela del juicio. Te pueden dar analgésicos, antibióticos y soluciones de enjuague bucal para llevar a casa. Cuántos días puede doler una extracción de muela dependerá de cada caso, pero siguiendo las indicaciones y tratamiento recetado por tu médico o dentista podrás aliviar esas molestias.

Es posible que te den fecha para una consulta donde te harán seguimiento de la cicatrización de la extracción de muela. Las suturas o puntos absorbibles desaparecerán por sí solas en siete a 10 días. Las suturas o puntos no absorbibles se retiran una semana después de la cirugía.

En general no es común que se necesiten muchos días de reposo después de sacar una muela y la cicatrización de las muelas del juicio suele evolucionar sin mayores complicaciones.

Cuidados tras una extracción de muela del juicio.

Es importante que entiendas los cuidados después de sacar una muela. Si es necesario, puedes tomar un analgésico de venta sin receta, por ejemplo, paracetamol o ibuprofeno. Sigue las instrucciones del prospecto de información al paciente que viene con el medicamento, y si tienes preguntas, consulta al farmacéutico. No tomes aspirina, porque esto puede empeorar el sangrado.

Luego de las comidas, te puedes enjuagar suavemente con agua tibia con sal. Ten cuidado de no enjuagar vigorosamente durante las primeras 24 horas.

No enjuagues vigorosamente tu boca durante las primeras 24 horas después de la extracción de una muela del juicio, ya que esto puede perturbar los coágulos de sangre que ayudan al proceso de curación. Luego de las comidas, te puedes enjuagar suavemente con agua tibia con sal (media cucharadita de sal de mesa disuelta en un vaso de agua).

Deberás cepillarte los dientes como de costumbre, pero durante los dos primeros días no cepilles la herida.

Al principio, tras la extracción de muela es posible que sientas pequeños fragmentos de hueso con tu lengua. Estos son los bordes del alvéolo dental que desaparecerán tan pronto como sane la encía.

 

Alimentos y bebidas.

Para empezar, cuando te estés recuperando de una extracción de muela del juicio debes comer alimentos blandos y volver poco a poco a tu dieta habitual una vez que tu mandíbula se sienta menos rígida.

 

Sangrado.

Si las encías sangran, dobla un pañuelo limpio o una gasa, colócalo donde sangra la encía y muerde durante al menos 10 a 15 minutos. No enjuagues tu boca o te acuestes hasta que el sangrado se haya detenido.

La mayoría de las personas no presentan ningún problema después de la extracción de las muelas del juicio. Sin embargo, consulta inmediatamente a tu dentista o a tu médico de cabecera si desarrollas cualquiera de los siguientes síntomas:

  • sangrado que no se detiene después de aplicar presión o que se prolonga más de media hora
  • dificultad para respirar o tragar
  • dolor intenso que no se alivia con analgésicos
  • temperatura alta
  • inflamación que se prolonga durante más de tres días después de la operación

Cuánto tiempo dura la recuperación tras la extracción de la muela del juicio dependerá de cada persona y caso particular, pero puede durar entre una y dos semanas.

Clínica Gómez Bollain se trata de una clinica especializada en la ortodoncia Bilbao.

¿Qué es la ortodoncia digital 3D?

La digitalización de procesos aporta gran precisión y es una herramienta magnífica de visualización para nuestros pacientes.

Es de mucha utilidad al ser extremadamente relevantes la planificación y el diagnóstico en la especialidad de ortodoncia, por ejemplo, para realizar mediciones, visualizar los contactos y la forma de morder, realizar precisas simulaciones de diferentes alternativas de tratamiento antes de tomar una decisión; y una vez en disposición de iniciar el tratamiento, diseñar y fabricar aparatos a medida impresos en 3D, guías de colocación o cementado de brackets, micro implantes etc.

Actualmente, el avance de los escáneres intraorales digitales ha sido tal y su precisión y manejo ha mejorado tanto, que se han convertido en una herramienta fundamental para la realización de un buen diagnóstico en ortodoncia.

El escaneado intraoral tridimensional es un procedimiento rápido, indoloro, cómodo y totalmente inocuo, que en tan sólo unos minutos permite obtener un modelo digital tridimensional de alta precisión de la dentición del paciente. Esto sustituye a los antiguos moldes de escayola elaborados a partir de incómodas impresiones de alginato o silicona, obteniéndose un modelo más duradero y preciso a través de un procedimiento menos desagradable y más rápido y limpio para el paciente.

Este modelo permite analizar en detalle aspectos de las piezas dentales, la mordida u otras estructuras bucales duras, incluso desde perspectivas que sería imposible a simple vista, para poder a partir de él analizar los detalles de cada caso.

Según las características del paciente, junto con otros registros complementarios, queda establecido un plan de tratamiento adecuado y el ortodoncista puede simular de forma rápida los tratamientos o las varias opciones de tratamiento (como el tratamiento de ortodoncia invisible) que existen. De este modo, se pueden tomar mejores decisiones e incluso puede participar el paciente de la explicación de distintas posibilidades y mejor aún visualizarlas claramente sin necesidad de imaginárselas.

Sin duda, las cosas han cambiado mucho desde que el paciente no sólo «oye» sino que puede visualizar y «experimentar» con las diferentes opciones antes de realizar ningún tratamiento.

¿Qué ventajas ofrece la ortodoncia digitalizada?

En Ortodoncia Gómez Bollain decidimos dar el salto a la digitalización con la incorporación de uno de los escáneres intraorales y herramienta diagnóstica más avanzados del mercado. Ha sido especialmente diseñado y fabricado para el sistema de ortodoncia invisible Invisalign, aunque se puede utilizar también para otro diagnóstico de ortodoncia transparente digital.

¡Se acabaron los incómodos moldes o impresiones con alginato o siliconas! El escáner 3D permite obtener – en manos de personal con experiencia – un cómodo registro de alta precisión a través de la unión de miles de fotos digitales que se van tomando con un visor o cámara intraoral en tan solo unos minutos.

Si se utiliza el software o programa adecuado, los modelos 3D ortodoncia ofrecen multitud de funcionalidades una vez hecho el diagnóstico. En Ortodoncia Gómez Bollain trabajamos con sofisticados software 3D para el procesado y análisis de estas imágenes, como 3Shape ó Dolphin.

Sin duda uno de los mayores avances que nos ha ofrecido la ortodoncia digital 3D es el rápido envío de registros de pacientes a laboratorios especializados de fabricación de dispositivos ortodóncicos.

Gracias a una comunicación de la información y registros tan fluida y rápida, hemos podido optimizar los procedimientos y trámites que están ligados a una gran variedad de tratamientos de ortodoncia, no solo del sistema Invisalign consistente en alineadores transparentes removibles, sino también en múltiples aparatos auxiliares para aparatología fija multibrackets o aparatos removibles como las férulas de descarga. Hemos conseguido optimizar incluso los dispositivos de avance para la apnea obstructiva o los aparatos apoyados en micro implantes o micro tornillos.

El cementado indirecto digital, es decir, un procedimiento de cementado de brackets metálicos y aparatos fijos de ortodoncia virtual que luego se transfieren a la boca del paciente gracias a la acción de posicionadores o férulas de transferencia. Es una de las ventajas o utilidades que hemos conseguido gracias a la ortodoncia digitalizada.

Así, la ortodoncia digital 3D permite la realización de un cementado altamente preciso con procedimientos en clínica más cortos y cómodos para el paciente a través de férulas de transferencia.

Y por último, los avances en ortodoncia digitalizada nos han ofrecido la posibilidad de fabricar brackets a medida en los sistemas de ortodoncia lingual (Incógnito, Win o Stb) o Vestibular (Insignia) totalmente individualizados que ofrecen una alta eficiencia en los tratamientos ortodóncicos.

¿invisalign para corregir mordida abierta?

¿Qué es la mordida abierta?

Se trata de un tipo de maloclusión que ocurre cuando los dientes superiores e inferiores no hacen contacto al morder. Lo normal es que los dientes anteriores superiores se posicionen ligeramente por delante de los inferiores. Cuando hay una mordida abierta, estos dientes no se juntan correctamente, dejando espacios visibles entre la arcada superior y la inferior.

El término «mordida abierta» se refiere generalmente a una mordida abierta anterior, en la cual los dientes anteriores de ambas arcadas se inclinan hacia afuera y no se tocan al cerrar la boca.

También puede producirse una mordida abierta posterior, donde los dientes posteriores no se tocan al juntar los arcadas dentales. Este tipo de maloclusión no es tan común, pero a veces se produce como consecuencia de hábitos patológicos como la interposición lingual.

¿Cómo se corrige?

La mordida abierta es común en niños cuando aún tienen los dientes de leche o cuando comienzan a salirles los permanentes. Esta maloclusión puede solucionarse sola una vez que los dientes permanentes erupcionen por completo. Por ejemplo, si son hábitos como chuparse el dedo los que han causado la maloclusión, esta puede corregirse por sí sola una vez que estos hábitos se corrijan parcial o totalmente

Pero si las causas de la mordida abierta son genéticas, el problema no desaparecerá por sí solo y lo más recomendable es tratarlo cuanto antes.

Por lo general, los planes de tratamiento para la mordida abierta incluyen:

Ortodoncia

La ortodoncia tradicional y los alineadores invisibles como Invisalign pueden ser efectivos para corregir casos leves de mordida abierta. Para las personas con dientes permanentes completamente desarrollados, a menudo se utiliza una combinación de brackets, alineadores tipo Invisalign y modificación de los hábitos. En algunos casos, se emplean microtornillos para ayudar a conseguir los movimientos requeridos en los dientes y corregir el problema.

En niños con dientes de leche presentes, hay que realizar un estudio individual y hay diferentes tipos de tratamiento para poder corregir a edades tempranas la mordida abierta.

Cirugía

Las mordidas abiertas esqueléticas (genéticas) en adultos por lo general requieren de una cirugía de maxilar y/o mandíbular debido a que los dientes y huesos ya están completamente desarrollados y no se pueden modificar con aparatología. Esto también puede suceder con niños o adolescentes que ya han terminado de crecer completamente.

¿Invisalign funciona para la mordida abierta?

Sí, invisalign es una forma cada vez más popular de corregir la mordida abierta leve o moderada. El tratamiento va dirigido a corregir los molares posteriores de modo que al instruirlos se corrige el espacio entre los dientes superiores e inferiores.

El tratamiento puede ir acompañado de terapia miofuncional para corregir disfunciones linguales y el uso de ataches o botones de Invisalign para tener mejor anclaje durante el movimiento de los dientes.

En algunos casos es necesaria la extracción de algunas piezas dentales posteriores como parte del tratamiento. En otros casos, se emplea la técnica del stripping dental, con la que se reduce una cantidad mínima de esmalte interdental para crear más espacio para mover los dientes.

Ten en cuenta que si la mordida abierta es de origen esquelético el tratamiento de Invisalign (y de ortodoncia en general) se puede utilizar para cerrar el espacio entre los dientes anteriores y conseguir una bonita sonrisa. Pero la relación entre los dientes posteriores seguirá siendo la misma.

Es decir, se trata de una corrección estética y funcional que te ayudará a hablar y masticar mejor, pero la forma y posición de la mandíbula respecto al maxilar seguirá siendo la misma. Y es que este tipo de maloclusión esquelética solo se puede corregir con cirugía cuando el paciente ya es adulto.

¿Cuánto tiempo tarda Invisalign en cerrar la mordida abierta?

Para corregir completamente una mordida abierta moderada con Invisalign, el tratamiento por lo general toma entre uno y dos años. Los casos muy leves pueden tratarse en menos de 12 meses.

Gomez Bollain, clínica especialista en ortodoncia invisible en Bilbao.

La cirugía ortognática

La cirugía ortognática, del griego orthos, «recto» y gnathos, «mandíbula», es una intervención quirúrgica que se encarga de corregir las deformidades dento-cráneo-máxilofaciales mediante movimientos óseos maxilares y mandibulares, para lograr el equilibrio perfecto entre todas las características faciales del paciente.

Este tipo de alteraciones faciales aparecen en la fase de crecimiento de los pacientes, se estabilizan al final de la misma, y pueden causar problemas como apnea del sueño, trastornos de la ATM, problemas de maloclusión o falta de armonía estética, entre otros.

La cirugía ortognática tiene como objetivo corregir la posición del hueso maxilar y de la mandíbula. Es decir, se encarga de corregir las deformidades dento-cráneo-máxilofaciales para lograr el equilibrio perfecto entre todos los rasgos faciales del paciente.

Para realizar estos tratamientos es determinante que los dientes coincidan adecuadamente en el momento de la cirugía, por lo que es necesario que el paciente lleve ortodoncia durante el proceso. La coordinación entre el ortodoncista y el cirujano es fundamental para que el resultado del tratamiento sea satisfasctorio.

Los tipos de cirugía correctora son:

  • Cirugía del maxilar
  • Cirugía de la mandíbula
  • Cirugía máxilomandibular, también llamada cirugía bimaxilar

CIRUGÍA ORTOGNÁTICA DEL MAXILAR

La cirugía ortognática del maxilar se realiza para colocar el maxilar en la posición correcta de modo que se pueda lograr la armonía facial y, lo más importante, una recuperación de la funcionalidad de este hueso, clave para masticar, respirar y hablar.

Este procedimiento se realiza para corregir varias deformidades faciales, como el prognatismo mandibular o clase III, mordida abierta o sonrisa gingival.

La cirugía ortognática del maxilar consiste en un corte del hueso maxilar llamado Osteotomía Le Fort I, que permite el avance, retrusión, alargamiento, acortamiento o rotación del hueso maxilar. Una vez que el hueso maxilar está en la posición deseada, se fija en su lugar con placas de titanio, un material completamente biocompatible. 

CIRUGÍA ORTOGNÁTICA MANDIBULAR

Debido a los riesgos que implica una cirugía de retroceso mandibular (estrechamiento de las vías aéreas) la cirugía ortognática más practicada en la mandíbula es la cirugía de avance mandibular. Este procedimiento es necesario cuando las personas tienen una mandíbula pequeña y retraída con respecto al maxilar, una condición conocida como retrognatia o clase II.

Este tipo de malformación afecta especialmente la armonía de la parte inferior de la cara y causa diversos problemas funcionales, como puede ser la apnea del sueño.

La cirugía de avance mandibular consiste en un corte a cada lado del hueso de la mandíbula llamado osteotomía sagital bilateral,  un avance del mismo y fijación del hueso en la nueva posición mediante placas de titanio, un material  completamente biocompatible.

CIRUGÍA ORTOGNÁTICA MAXILOMANDIBULAR

En la mayoría de los pacientes de cirugía ortognática, es necesario reposicionar el maxilar y la mandíbula para lograr una correcta oclusión y armonía facial, este procedimiento se conoce como cirugía máxilomandibular, o cirugía ortognática bimaxilar.

La cirugía ortognática bimaxilar sirve para tratar las siguientes malformaciones: Clase II, Clase III, asimetría facial, o mordida abierta, entre otras, cuando una cirugía monomaxilar no es suficiente para reparar los problemas del paciente.

Para saber qué tratamiento es más adecuado, se efectúa un estudio en tres dimensiones con rayos X. Las imágenes permiten saber qué zona debe ser operada y realizar una simulación del proceso.

¿Por qué se realiza?

El objetivo de este procedimiento es conseguir un buen encaje de estos dos huesos para mejorar la función de la mandíbula y la estética de la cara. Este tipo de cirugía está indicada para pacientes con una maloclusión dental que no puede ser tratada únicamente con la ortodoncia.

¿En qué consiste?

El tratamiento consiste en realizar, primero de todo, un examen clínico que permite tomar registros clínica como radiografías, fotografías, realizar mediciones faciales y modelos digitales. Este examen mediante programas informáticos permite al especialista en Cirugía Oral estudiar en profundidad los problemas que presenta el paciente y realizar un diagnóstico concreto. Después, se establece el tratamiento necesario para la corrección dental, esquelética y facial.

Preparación para la cirugía ortognática

Antes de la intervención, el individuo deberá llevar aparatos de ortodoncia durante un tiempo para que los dientes encajen cuando los maxilares se hayan colocado en su sitio con la intervención.

Cuidados tras la intervención

El paciente se puede reincorporar a la vida laboral a los 10-15 días de la intervención quirúrgica. Durante los primeros 30 o 40 días el paciente debe seguir una dieta blanda que debe iniciarse ya el mismo día de la intervención. El postoperatorio es indoloro aunque el paciente puede padecer una hinchazón facial que se normaliza a los 5 o 7 días. Los resultados son visibles a los 10 o 15 días de la intervención.

ORTODONCIA Y CIRUGÍA ORTOGNÁTICA

La cirugía ortognática está estrechamente relacionada con la ortodoncia. Por lo tanto, corregir las deformidades dento-cráneo-máxilofaciales siempre implica trabajo en equipo entre el ortodoncista y el cirujano maxilofacial. El trabajo en equipo es fundamental.

En el esquema de tratamiento convencional, ortodoncia-cirugía ortognática-ortodoncia, el objetivo de la ortodoncia preoperatoria es eliminar cualquier compensación dental existente y proporcionar al cirujano una estructura estable y adecuada entre los arcos superior e inferior para poder llevar a cabo los movimientos esqueléticos planificados. El tratamiento de ortodoncia posterior a la cirugía es esencial para establecer la oclusión final adecuada.

¿Qué es y por qué aparece la alveolitis ?

¿Por qué aparece la alveolitis?

Hay diferentes causas por las que es necesario extraer quirúrgicamente una pieza dental. Este procedimiento se denomina exodoncia. La exodoncia es un procedimiento simple, sin embargo, debemos tener en cuenta que se trata de una invasión a nuestro propio cuerpo.

Cuando el odontólogo realiza la extracción de la pieza dental, un coágulo de sangre debe cubrir el hueco que ocupaba el diente. En ocasiones, no se forma el coágulo de sangre en el hueco que ha quedado vacío, por tanto el hueso se ve expuesto a la colonización de bacterias y también se pueden producir daños en el tejido y en el hueso y, por último, podrán aparecer infecciones y complicaciones en el cuadro clínico.

Qué es la alveolitis

Es una afección dental muy dolora, reversible y localizada, que debe su aparición a la falta de tejido granuloso que hace las veces de barrera, ante posibles infecciones que puedan acceder al alveolo. El alveolo es la cavidad en la que se aloja cada una de nuestras piezas dentales.

Ante la falta de protección, la cavidad se inflama y puede llenarse de restos de comida, es decir, el hueso queda completamente expuesto y los nervios provocan un dolor intenso tanto en la cavidad como en el resto de nervios del rostro.

Si crees que puedes estar sufriendo esta afección, acude rápidamente a tu odontólogo y podrá tratar la infección.

Tipos de alveolitis

Según los síntomas, se pueden diferenciar entre dos tipos de alveolitis:

Alveolitis dental seca: este tipo de afección se caracteriza por la ausencia de coágulo de sangre, por lo que el alveolo se encontrará abierto y vacío. Se caracteriza por el fuerte dolor que provoca en el paciente que se intensifica al masticar, además el hueso de la cavidad puede verse a simple vista.

Alveolitis dental húmeda: en este caso, el alveolo no se encuentra vacío, pero presenta algún tipo de tejido en el interior que está causando irritación al alveolo dental. Este tipo de afección no resulta tan dolorosa en el paciente.

Tratamiento de la alveolitis

El dolor de la alveolitis dental solo puede disminuir cuando nuestros profesionales limpien la herida del alveolo mediante suero. Solo de este modo se eliminará cualquier residuo que haya quedado alojado y se higienizará la zona.

Siempre y cuando sea necesario, se combinará este tratamiento con medicación, analgésicos para combatir el dolor, antibióticos para curar la infección y antiinflamatorios para rebajar la hinchazón.

Aunque la alveolitis no es una afección grave, sí es una enfermedad dolorosa por lo que tiende a curarse entre 10 y 15 días. Como método de prevención, también es posible que se prescriba el uso de enjuague bucal con antibiótico.

Si estás buscando un ortodoncista en Bilbao, somos tu clínica de confianza.

¿Qué es una obturación dental?

Una obturación dental es una restauración de una pieza dental que ha sido dañado por caries, lo que comúnmente se conoce como «empastar», consiste en limpiar la cavidad dental resultante de una caries para luego rellenarla con algún material.

Tipos de obturaciones dentales

Dependiendo del material de obturación que escoja el paciente, sus necesidades y la complejidad del caso, se pueden aplicar dos tipos de obturación.

Directa: es la restauración que se hace con material de relleno moldeable que se aplica directamente en el diente. Por ejemplo, composite o resina dental. Se realiza en una sola visita al dentista y es un procedimiento muy rápido. Además, se conserva la estructura del diente.

Indirecta: La restauración se ejecuta fuera del diente y posteriormente es incrustado y cementado. Para este tipo de obturaciones se requieren, por lo general, dos sesiones.

Una obturación dental, también se puede clasificar como simple o compuesta, y cuando hay una destrucción grande del diente se realiza una reconstrucción.

Una obturación dental no solo se realiza por la presencia de caries en la misma pieza dental, puede darse en situaciones como:

– Presencia de un antiguo composite que está desgastado y puede comenzar a filtrarse por lo que está indicado cambiarlo.

– Pueden existir pequeñas fisuras, abfracciones o desgastes sin presencia de caries que necesitan de la reparación de la pieza dental mediante una obturación dental.

– Pueden existir dientes anteriores y posteriores con alteraciones estéticas de forma, color y posición en los que se considere indicado el manejo con operatoria directa para su corrección, es decir, obturaciones con composite.

¿Cuándo es necesaria una obturación dental?

Para saber si necesitas un tratamiento de obturación dental debes visitar al dentista. Este evaluará tu caso y determinará si presentas caries y si para corregirlas es necesario aplicarlo. Te dirá primero deben realizarte otros tratamientos como una endodoncia (matar el nervio del diente porque está afectado), o si la mejor opción para ti es una corona.

Para esto es necesario el uso de herramientas especializadas y en algunos casos la toma de radiografías dentales.

Beneficios de la obturación dental

Las obturaciones dentales tienen múltiples beneficios como:

Es un método indoloro: el tratamiento puede realizarse con anestesia o sin ella. Esto depende principalmente del tipo de caries dental y su profundidad. Si el paciente siente alguna molestia en el inicio se le aplica anestesia para evitar dolor durante el proceso.

Te ayuda a conservar la estética de tu sonrisa. Tener dientes picados o con agujeros afecta de manera negativa la estética de tu sonrisa. Con la obturación mantienes su forma natural. El relleno o restauración puede ser prácticamente imperceptible si escoges materiales como composite o cerámica.

Mantienen la funcionalidad de las piezas: La función principal de obturación dental es que los dientes conserven su funcionalidad después de haber sufrido daños por caries.

Cuidados después de una obturación dental

Si te hicieron un empaste u obturación dental debes mantener algunos cuidados sobre todos los primeros días para que este se fije correctamente y dure por más tiempo.

No mastiques por la zona afectada: el primer día después del tratamiento intenta no masticar por el lado de la boca que trataron. De esta manera te aseguras de que el material se fije bien.

Evita consumir alimentos pigmentados: si la obturación fue realizada con composite te recomendamos no consumir alimentos como café, vino tinto, salsa de tomate o similares los primeros días. Estos podrían manchar el relleno.

No consumas alimentos muy duros: Las primeras horas luego de la obturación no consumas alimentos muy duros como algunos frutos secos o carnes duras. Tampoco alimentos pegajosos como chicles.

Gomez Bollain, somos especialistas en ortodoncia invisible ofreciendo confianza y total personalización.